Noviembre 19, 2012

Raymond Domenech acusa a Nicolás Anelka del fracaso francés en Sudáfrica 2010

Domenech dedica las palabras más duras para Nicolás Anelka, al que acusa de haber roto la dinámica del grupo al jugar la carta individual, de no entrenarse con fuerza y de haberlo insultado en el descanso del partido contra México.

La prensa francesa publicó que Anelka le había dicho a Domenech: "Que te den por el culo, sucio hijo de puta", pero el exseleccionador matizó que lo que dijo el delantero fue: "Maricón, haz el equipo tu solo, yo me largo".

A partir de ese momento, reconoce el entrenador, el ambiente en la concentración se enturbió, lo que desembocó en el paro de los jugadores, que se negaron a entrenarse en vísperas del último encuentro de la primera fase, de la que quedaron eliminados sin ganar ni un solo partido.

Domenech cuenta en el libro que vio a Anelka y a William Gallas riendo tras la derrota: "Qué inconsciencia. ¿Se alegraban por la derrota?".

A Frank Ribéry le reprocha no haber estado a la altura de la confianza que había depositado en él al elegirle como el líder del plantel: "Sólo se miraba el ombligo" y antepuso sus intereses particulares a los del grupo, dice del mediocampista del Bayern Múnich.

El exseleccionador recuerda la rivalidad que existía entre Ribéry y Yohann Gourcuff, dos jugadores que todavía comparten vestuario en la selección nacional, ahora bajo el mando de Didier Deschamps.

Tampoco se salva de la crítica Thierry Henry, del que dice que no merecía ser seleccionado porque había jugado muy poco en su club de entonces, el Barcelona, pero pese a todo confió en él: "Jugó un partido entero en todo el año, no debería haber venido. Tenía todo el tiempo rostro serio, no se divertía".

Domenech también se refiere a la huelga de los jugadores y al comunicado que leyeron ante la prensa, en el que decían los motivos por los que se negaban a entrenarse: "Lo primero que pensé fue que los jugadores eran incapaces de escribir ese texto ellos solos, con un tono tan frío y recurriendo a términos que la mayor parte de ellos no comprendían", afirma el exseleccionador, que considera aquella rueda de prensa como "un suicidio colectivo" de parte de unos "mocosos inconscientes".