Noviembre 14, 2012

Futsal, micro... ¿de qué es el Mundial en el que Colombia es semifinalista?

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El 26 de marzo de 2011 el país estaba de fiesta gracias a John Pinilla, William 'El Panadero' Estupiñán, Jorge Cuervo y el resto de figuras de la selección Colombia de fútbol de salón, que en una campaña magistral reivindicó a todos los micreros que día a día juegan en las diferentes canchas del país y se llevó el título del Mundial de la disciplina que se disputó en Bogotá.

Fue una noche pletórica con un 8-2 a Paraguay que elevó a Pinilla al curubito de ídolo nacional y que ratificó que el fútbol de salón, antes llamado microfútbol, es uno de los deportes más importantes del país. Sin embargo, en noviembre de este año comenzó un Mundial de Futsal en Tailandia y en Gol Caracol se habló de nuestro debut y se destaca la buena campaña en nuestro primer certamen (hoy clasificamos a semifinales), con lo que mucha gente está algo desubicada: ¿cómo así que primer Mundialsi somos campeones?

Por eso hoy en Golcaracol.com vamos a explicar en qué se diferencia el fútbol de salón (o micro), en el que somos potencia mundial de la Asociación Mundial de Futsal (AMF) y el futsal de la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA), en el que estamos debutando con éxito.


Breve historia del 'micro'

El microfútbol nace en Uruguay en 1930, en pleno apogeo futbolero gracias al título en el primer Mundial. Sin embargo, no había campos suficientes para jugar fútbol, así que se empezaron a utilizar las canchas de los gimnasios, específicamente las de baloncesto, para practicar el popular deporte.

El nuevo "fútbol de salón" empezó a hacer modificaciones, a utilizar un balón más pesado, a definir sus propias reglas, y se hizo muy popular en todo Sudamérica ya que perfeccionaba la técnica de los futbolistas. Por eso la primera entidad organizativa para este deporte fue la Confederación Sudamericana de Fútbol de Salón, nacida en 1965.

En nuestro país el llamado 'microfútbol' se disparó y se convirtió en el deporte urbano por anotonomasia, toda vez que el crecimiento de nuestras ciudades iba acompañado de nuevos barrios en los que siempre se inauguraba una cancha múltiple; baloncesto, voleibol y fútbol de salón que, al ser al aire libre, pasó a denominarse simplemente 'micro'.

El crecimiento de esta actividad en Europa llevó a que en 1971 apareciera la federación internacional (Fifusa), que en 1982 organizó su primer Mundial en Brasil, en el que Colombia fue semifinalista y sólo nos pudo frenar el anfitrión y a la postre campeón.

Los Mundiales de 'micro' o 'fútbol de salón' siguieron, y Colombia siempre fue protagonista, pero esa popularidad no fue bien vista por la FIFA, ente rector del fútbol  orbital, que en 1989 realizó su primer mundial en Holanda y amparándose en el prestigio de Brasil, campeón de este certamen.

Así, al comenzar los 90 teníamos dos mundiales: el de la Fifusa (con Colombia como protagonista) y el de la FIFA, con todo el aparataje multimillonario de la gran multinacional de la pelota. Por supuesto, el declive del primero fue evidente...

La Fifusa desapareció en el 2002 tras no poder dar la pelea con la FIFA que, sin embargo, intentó una unificación. Tras su desaparición, apareció la AMF con un Mundial en Paraguay en 2003 (fuimos subcampeones), y en esa entidad es en la que somos potencias mundiales y vigentes campeones del mundo.

La FIFA, con Brasil como punto de referencia y aprovechando la imagen de Falcao (el mejor jugador del planeta, al que enfrentaremos el próximo viernes, por cierto), se posicionó y su Mundial tiene hoy mucha más fuerza. Especialmente porque las propias federaciones nacionales se encargan de hacerle la guerra al 'micro' en los respectivos países. Por eso, por ejemplo, en la Selección semifinalista en Tailandia no hay jugadores campeones del mundo por la AMF el año pasado.

Pero nosotros ya debutamos en el Mundial FIFA con este equipo de Fonnegra que se metió en semifinales y que puede hacer lo que sólo la verdeamarelha ha hecho: ser campeón de las dos grandes entidades que rigen al popular microfútbol.


Algunas diferencias entre el futsal AMF y el futsal FIFA

La cancha: mínimo 25 x 16 y máximo 42 x 25 en la FIFA, mínimo 28 x 16 y máximo 40 x 20 en AMF.

El balón: en AMF debe pesar de 450 a 470 gramos con una circunferencia de máximo 60 cm; en FIFA de 400 a 450 y puede llegar a los 62 cm.

Canilleras: obligatorias en la FIFA, opcionales en la AMF

Penal: a 10 metros del arco en FIFA, a 9 metros en AMF

Faltas técnicas: en la AMF se cobran con saque de banda; en la FIFA con pelota al piso desde el lugar de la falta.

Saque de banda: en la AMF es con las manos, en la FIFA es con el pie.

Tiro de esquina: en la AMF es con las manos, en la FIFA es con el pie.

Saque de arquero: en la AMF no puede pasar la mitad del campo (ojo, sus compañeros tienen 15 segundos para pasar al otro campo, o es falta técnica), en la FIFA sí puede sacar más allá y no tienen tiempo límite.

El arquero: en la AMF no puede pasar de mitad del campo; en la FIFA puede sumarse al ataque (por eso existe la norma de poder tener cinco jugadores de campo como hizo Ucrania cuando le hicimos este gol).

Tiempo muerto: en la FIFA se pide cuando se tiene el balón; en la AMF cuando el balón está fuera.