Febrero 27, 2014

Cali no levanta cabeza: perdió como local 2-3 ante Itagüí

Con el estadio Pascual Guerrero como escenario, se jugaba el partido con más tensión de la fecha. Por un lado estaba el Deportivo Cali, un equipo sumido en una profunda crisis que desembocó en la destitución del técnico Leonel Álvarez, el pasado martes; por el otro, Itagüí. El club paisa que también vive días complicados debido a la incierta situación de su entrenador Alberto Gamero, quien presuntamente sería destituido de no conseguir un buen resultado.

El partido inició a las 8:00 pm bajo las órdenes de Imer Machado. La poca afluencia de público al Pascual dejó en evidencia el inconformismo de la hinchada azucarera debido al mal momento verde.

Las primeras acciones de juego fueron favorables a los locales, que se mostraron prolijos con el manejo de la esférica, desarrollando un juego rápido de toque y balón al piso, que les permitió irse en ventaja con tan solo cinco minutos jugados.

Una buena incursión de Víctor Giraldo fue concluida por Robin Ramírez, para así adelantar a los de Cárdenas, que de esta manera ilusionaban a los pocos fanáticos que se encontraban apoyándolos.

Después de la primera anotación, Deportivo Cali se hizo al control de la pelota y amenazó el arco antioqueño con incursiones del propio Ramírez y Néstor Camacho. Ninguna de ellas con suficiente claridad.

Por su parte, el equipo dirigido por Gamero no dispuso de ninguna oportunidad clara. La apuesta hecha por el técnico antioqueño de manejar el balón con Alzate y Moreno, no estaba funcionando.

Cerca al final del primer episodio, se presentó una jugada que sería clave en el desarrollo del enfrentamiento. Al minuto 44, después de una irresponsable acción, Robin Ramírez vio la tarjeta roja por agresión a Javier López, zaguero de Itagüí, dejando con 10 hombres al Cali. Pese a esto los primeros 45 concluyeron 1-0 en favor del local.

El segundo periodo traería consigo muchos cambios, empezando por el ingreso de Yessy Mena y Edison Palomino al campo de juego en Itagüí.

Con la ventaja de contar con un jugador de más, Gamero envió a su equipo al frente, sabiendo la necesidad de conseguir una victoria.

La nueva disposición de las ‘águilas doradas' se vio recompensada rápidamente. Al minuto 50, Edison Palomino, en una de las primeras pelotas que tocaba, conectó un centro de cabeza y decretó el empate 1-1.

Los paisas aprovecharon el envión anímico que representó la igualdad, y cinco minutos después, al 55, se adelantaron en el marcador. Cléider Alzate finalizó una buena jugada de su equipo y venció a un Faryd Mondragón, que pudo haber hecho algo más por impedir la conquista que representó el 1-2.

Tras remontar el resultado, Itagüí se hizo dueño del trámite y continuó asediando el arco azucarero. Los ‘verdes' por su lado, se defendían con 10 hombres y aguantaban el resultado, esperando aprovechar un error visitante para lograr la igualdad.

Todo empeoró para los caleños, cuando a los 72 minutos Itagüí anotó el tercero.
Alzate se reportó con doblete, tras ejecutar de forma magistral un cobro de tiro libre, imposible para el veterano arquero local. El 1-3 parecía un resultado imposible de remontar para el equipo en inferioridad numérica y con pocas ideas en el medio.

Con la ilusión prácticamente enterrada para los asistentes al estadio, llegó rápidamente el descuento para el Deportivo Cali. Esta vez fue obra de Sergio Romero, quien definió entrando al área; la asistencia fue de Jhon Viáfara, ambos jugadores habían ingresado desde el banco para la segunda mitad.

Con algo más de 15 minutos por jugar, y con solo un gol de diferencia, el elenco valluno se fue al frente y desperdició algunas opciones claras en botas de Sergio Romero.

Itagüí que parecía confundido en el terreno de juego, aguantó los últimos minutos la ventaja conseguida, y terminó llevándose un valioso triunfo que los ubica novenos en la tabla con 11 puntos, y aún más importante, le entregan un parte de tranquilidad a su técnico Gamero, quien había sido advertido por no conseguir buenos resultados.

La otra cara de la moneda, la vive el Deportivo Cali, que a pesar del cambio de técnico, sigue siendo un equipo sin ideas, con poca generación de juego, que además no se puede dar el lujo de perder jugadores de forma irresponsable. Mucho trabajo le espera a Héctor Cárdenas como cabeza del equipo.


La Figura: Cléider Alzate. Sus goles fueron definitivos para el triunfo de su equipo.

La Cifra: Ocho fechas sin ganar cumplió el Deportivo Cali.

El Dato: El último lugar que ocupa el equipo caleño, que se encuentra hundido en una profunda crisis que va desde lo deportivo hasta lo dirigencial. Oscuro panorama para el vigente campeón de la Superliga colombiana.

 

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