Marzo 11, 2014

Los hechos de violencia siguen empañando el fútbol en Argentina

La formación de Ricardo Rodríguez ganó un partido importante en su lucha por permanecer en primera división, con los goles de Carlos Casteglione (26) y Nicolás Cabrera (82). Miguel Caneo descontó de penal a los 90.

Los albos fueron superiores frente a un conjunto de Ricardo Caruso Lombardi que exhibió argumentos muy pobres para torcer la historia.

Este resultado puso al equipo perdedor dentro de los tres últimos de los promedios y al ganador fuera del trío que desciende.

Claro que el hecho más importante se presentó previo al partido, en un enfrentamiento entre dos grupos antagónicos dentro de la barra brava de los ‘cerveceros'. Al menos 10 personas resultaron heridas, una de gravedad, según medios locales.

Quien resultó herido de gravedad fue identificado como Mario Becerra, hijo de un reconocido líder de un sector de la barra de Quilmes.

Los choques se dieron en la tribuna popular del estadio, tras lo cual los lesionados fueron trasladados al hospital Isidoro Iriarte, cercano a las instalaciones quilmeñas, informaron autoridades. Después de la riña, el grupo violento no observó el partido.


El incidente es el primero de consideración en el torneo Final 2014, en un fútbol argentino viciado de grupos violentos desde hace tres décadas.