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La culpa no es de Messi... bueno, no toda

No soy fan de Lionel Messi. Es más, admito que es el mejor jugador del planeta hoy en día, que hace cosas que sólo se ven en los videojuegos y que sin duda los aficionados al fútbol debemos estar agradecidos por estar en la era de este futbolista, pero no soy particularmente su defensor, es más, lo critico seguido. Sin embargo, me da una tristeza absoluta verlo en esta Copa América en donde parece un alma en pena... bueno, un ánima más de ese colectivo de fantasmas que es la selección argentina. Porque para todos los que critican a Messi, Tevez, Lavezzi y compañía, les cuento que la culpa no es sólo de ellos. El principal responsable de este papelón que está haciendo la que supuestamente es una de las selecciones más poderosas del mundo es Sergio Batista. Hace un tiempo César Luis Menotti dio una entrevista genial en el diario AS de España en la que hablaba del fútbol de hoy en día, y señalaba que uno de los grandes pecados de Argentina es que se les olvidó la naturaleza de su estilo lírico, del espectáculo, del derroche de talento de sus jugadores. "Aquí perdimos el norte cuando el entrenador pasó a ser más importante que Maradona. ¿Estamos locos?", decía el siempre polémico campeón mundial y es cierto, Batista es el claro ejemplo de que Argentina no tiene ni idea de qué hacer con todo el talento que produce. ¿Cómo es posible que Sergio Batista pare un equipo con tres volantes de marca y tres delanteros sin nadie que genere juego? Por lo que se ha visto en esta Copa América el encargado de las ideas en la albiceleste es Banega, un volante de marca que no es precisamente el más talentoso que tiene en nómina. Él, junto a Cambiasso, que es un excelente recuperador pero no puede ser el armador de ningún equipo, y Mascherano, que puede ser el mejor 5 del mundo pero no nació para ponerse camisetas con un número cercano al 10, son el medio campo de Argentina que, mientras tanto, tiene en el banco a Pastore, un talentoso volante de armado, y en el campo a Messi, Tevez y Lavezzi (o Agüero) solísimos y separados. Por supuesto, el párrafo anterior es sólo palabrería. Eso del 4-3-3 (que no sé si Batista lo está usando para hacer creer equivocadamente que Messi juega en el Barcelona), no depende del esquema sino de la forma en que se juegue. Citando otra vez a Menotti, "el fútbol tiene tres misterios y el resto son números de teléfonos: espacio, tiempo y engaño". Y esta Argentina no tiene nada de eso, sobre todo no tiene engaño que es el gran secreto de Messi y del Barcelona en general. En el Barcelona la pelota se toca y se toca y se toca, y de pronto llega el engaño: hay un cambio de velocidad, una diagonal endiablada o un arrastre de marcas de Messi, una descolgada por la banda de Alves, un hueco que aprovechan Pedro o Villa, siempre con el acompañamiento de Xavi e Iniesta, y hay gol. Si no gol, al menos espectáculo. En la Argentina de Batista eso es imposible porque Messi no tiene con quién tocar la pelota y debe bajar hasta el medio campo a pedirla, para luego levantar la cabeza y darse cuenta de que sus compañeros de ataque están lejos y que los tes volantes de marca no lo van a acompañar al ataque. Porque sí, Banega, Mascherano y Cambiasso la tocan entre ellos en el medio, pero en el campo contrario, donde se debe tocar para abrir huecos si es que quieres jugar como el Barcelona, no hacen otra cosa que tirar pelotazos. Así no se puede. Sobre todo porque Argentina puede tener todas las grandes individualidades del mundo, pero con este planteamiento un equipo bien parado lo va a joder, literalmente. Porque eso fue lo que hicieron Bolivia y Colombia: se pararon bien y lo jodieron. No le ganaron porque en cualquier momento una individualidad puede salvar la patria (como pasó frente a Bolivia) o porque el rival le perdonó la vida (como frente a Colombia). Ahora, más allá de que parar un equipo así demuestra un desconocimiento absoluto de su nómina o una falta de personalidad terrible de parte de Batista (por aquello de que el equipo juegue "como" el Barcelona y así darle gusto a Messi), a mi lo que me extraña es que luego salga a decir que el problema es que no tiene un "9 de área"... ¿Cómo así, a ese quién le va a pasar la pelota, o es que Argentina va a jugar al centro? El 'Checho', un tipo que fijo en diez años va a tener el mismo vozarrón de Alfio Basile, fue el único sobre el planeta que cree que el problema de Argentina no es de talento sino de fuerza. Muestra de ello fueron sus cambios frente a Colombia: en vez de darle algo diferente a un equipo que era dominado a placer por una 'tricolor' que le perdonó la vida, sacó a Cambiasso por Gago (dos jugadores de la misma posición), a Lavezzi por Agüero (para que jugara exactamente en el mismo puesto) y sólo cuando los putazos de la tribuna ya eran coro le apostó a la desesperada y metió a Higuaín por Banega al minuto 26 de la segunda parte, dejando a Argentina con cuatro delanteros en el campo y sin nadie que se las pasara... Por supuesto, Colombia se apropió del campo y no ganó porque Romero nos impidió la victoria y porque nuestros jugadores estuvieron negados frente al arco rival, lo que ya es mala costumbre. Sin embargo, a pesar de que es claro que el problema de Argentina está en el banquillo, en ese país todos le caen encima a Messi y el tipo lo está sintiendo. Es una postal lamentable su cara de amargura eterna, de impotencia, de decepción. Debe ser muy berraco saberse el mejor jugador del mundo y tener partidos como el que jugó Messi frente a Colombia, pero creo que ese es precisamente su problema y su parte de responsabilidad. Los argentinos esperan que, ante la primera dificultad, su estrella los salve y por eso le exigen. Es la parábola del campesino al que se le hunde en el fango su carreta y le da más rejo a su mejor mula porque sabe que es la única que lo puede sacar de ahí. Así funcionan los cracks argentinos desde Pedernera y el 'Charro' Moreno hasta Maradona: callando los putazos, demostrando que son los mejores, echándose el equipo encima. Messi no hace eso porque nunca lo ha tenido que hacer. Él es otro tipo de crack, el que brilla entre sus pares pero que no sabe lo que es aguantar rejazos. Es un caballo de paso fino y esos no sirven para arrastrar carretas. Debe ser por eso que no soy su fan... PD: Tengo una duda existencial con la selección Colombia porque no sé cuál es el equipo: ¿el muy bien parado, lleno de voluntad y honor que dominó y le generó seis opciones de gol a Argentina, o la tragedia que fue un desorden absoluto frente a una Costa Rica Sub-22 que estuvo una hora con un hombre menos? Lo que más me jode es que a ambos les cuesta una vida hacer gol... Sígame en Twitter: @PinoCalad

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