Publicidad

Publicidad

Publicidad

logopopup.png
Active las notificaciones para estar siempre informado del fútbol nacional e internacional con Gol Caracol.
¡Claro que sí!
No, gracias.

Publicidad

Lo que esperamos de Barranquilla en las Eliminatorias

La selección regresa a la casa que tiene la puerta más grande rumbo a un Mundial. El equipo vuelve a sentir el calor, el sabor de la Costa y un ambiente al que muchos le temen. Es alta la temperatura en Barranquilla, que se advierte sofocante antes de jugar contra Venezuela y, más que todo, frente a los argentinos. Todo parece apto para el espectáculo, para la victoria colombiana. Las boletas se han vuelto tesoros para los hinchas que, aun conscientes del abuso, pagan más de lo que valen a los revendedores. No es que su mayoría sea adinerada o incauta, sólo que es capaz de aguantar el robo con tal de ver al equipo nacional. La opinión de los jugadores también se reconoció para ver esta historia y hoy ellos se vislumbran cómodos preparando los exámenes que tendrán que cumplir en el estadio Metropolitano. Vienen animados por la victoria sobre Bolivia en el debut. Leonel ha entregado lo suyo y ha buscado de antemano apoyo desde las tribunas. Así llegamos a estas nuevas fechas eliminatorias, con deseo de más y disfrutando de un buen clima. Sin embargo, en todo este panorama valen advertencias. Colombia espera mucho de la selección -los seis puntos no son imposibles, pero también de Barranquilla y del hincha costeño, que no puede desanimarse ante la primera adversidad. A Reynaldo Rueda, por ejemplo, le gritaron “burro” en Barranquilla en el camino fallido al Mundial de 2006, cuando él fue quien alcanzó a sacar al equipo del pozo en el que nos había dejado Francisco Maturana. Más que la injusticia, daba malgenio en ese entonces la ignorancia. A pesar de nuestros deseos, Colombia no va a ganar ahora los ocho partidos que tiene en su casa. Ni siquiera Argentina fue infalible en las Eliminatorias al 2002, cuando aquella escuadra de Bielsa destrozaba a cualquiera que se le parara en frente (Paraguay le empató en Buenos Aires, por ejemplo). Y Brasil, el posterior campeón del Mundial de Corea de Sur y Japón, cedió puntos ante Perú y Uruguay. A Colombia también le pasará esta vez. Resignará triunfos, aunque ojalá sólo por empates. La afición en Barranquilla tampoco puede pretender armar la titular de Colombia en cada partido. En su idiosincrasia, muchos llaman a quienes sienten más cercanos. Actualmente, ese defecto se resume en Teófilo Gutiérrez, nombre que retumba mucho por su pasado en Junior. Pero el vicio asoma del pasado. Previamente fue Giovanni Hernández y antes de eso, si se quiere, Elson Becerra y Eudalio Arriaga. Antes de todo eso, la lista es irremediable. El aficionado no debe ser ofensivo a la hora de las exigencias ni de la crítica. A Teófilo le sobra capacidad para ser inicialista como a Leonel carácter para sentar a los amantes de la afición. Ya lo hizo con Falcao García ante Bolivia y, mientras los resultados lo avalen, podrá seguir haciéndolo, tranquilo. Sea quien sea. La premisa es que la gente de Barranquilla -y de todo el país- sea amiga de Colombia. El hincha no hace goles, pero también juega. La ciudad, por supuesto, tiene muchos afectos y el hincha razonable sabe que este camino eliminatorio es largo y, generalmente, lleno de altibajos. “Para ir al Mundial tenemos que hacer respetar la casa”, decía Dorlan Pabón, pensando en los resultados, pero la casa de la selección va más allá de eso. Se trata, como en el matrimonio, de mantener el amor en el verano y también en el invierno. El respaldo en la buena racha es casi una contradicción y es en la adversidad cuando cuenta. ¿O es que acaso cuántos son capaces de aplaudir al rival luego de una derrota humillante y dolorosa? *Cifras para saborear la Eliminatoria Para el primer Mundial no hubo torneo de clasificación. El primer partido de una Eliminatoria fue Suecia vs. Estonia, en junio de 1933. Ganaron los suecos 6-2. Antes de la campaña para Brasil 2014, se marcaron 16.472 goles en las Eliminatorias (media de 2,92 tantos por partido). La máxima goleada sucedió en abril de 2011: Australia 31- Samoa Estadounidense 0. El gol más rápido lo hizo a los nueve segundos Davide Gualtieri, de San Marino, sobre Inglaterra, en 1993. A los juegos de Eliminatorias de 2010 asistieron 19.3 millones de espectadores. 818 partidos clasificatorios se jugarán para Brasil 2014. Para Sudáfrica fueron 853. De las actuales Eliminatorias participan 203 equipos. Hace cuatro años fueron 200. *Datos tomados de la revista de la FIFA, edición octubre de 2011. Debate sobre la titular de Colombia ante Venezuela Si quiere seguirme en Twitter: @javieraborda

En GolCaracol.com toda la información del fútbol mundial En GolCaracol.com toda la información del fútbol mundial

Vea también:

Publicidad

Al continuar la navegación, el usuario autoriza que el portal web, propiedad de Caracol Televisión S.A., haga uso de Cookies de acuerdo con esta Política .
ENTENDIDO