Julio 25, 2017

Santa Fe venció 1-0 a Fuerza Amarilla y pasó a octavos de la Suramericana

Javier López, defensor de Santa Fe que anotó frente a Fuerza Amarilla. AFP

Un gol en el minuto 90 de Javier López, sirvió para que el conjunto dirigido por Gregorio Pérez avanzara en el torneo continental, a pesar de tener numerosas bajas en su parte delantera.

El colombiano Independiente Santa Fe venció 1-0 este martes en Bogotá al ecuatoriano Fuerza Amarilla y clasificó a los octavos de final de la Copa Suramericana 2017 tras haber igualado a un gol en el partido de ida.

El cuadro cardenal ratificó su paso a la siguiente instancia del torneo internacional con un gol de cabeza del defensor Javier López en el minuto 90, luego de haberle dado trámite a un deslucido encuentro en el que los ecuatorianos fueron notablemente inferiores.

El testimonio de la fría noche bogotana dirá que pudo evidenciar la distancia entre el líder del fútbol colombiano y uno de los coleros del balompié ecuatoriano. Y no porque Santa Fe haya sido una aplanadora, sino porque en 90 minutos los visitantes ni siquiera agitaron el arco de Leandro Castellanos.

El rompecabezas armado por el técnico santafereño, Gregorio Pérez, ante la baja de siete jugadores, cinco de ellos titulares, mantuvo la figura hasta el pitazo final.  

Por lesión se descartaron los delanteros Denis Stracqualursi y Damir Ceter; por reglamentación no pudieron ser inscritos los atacantes Anderson Plata, Yamilson Rivera y Jhon Pajoy, y el goleador Wilson Morelo y el defensor Víctor Giraldo fueron a la grada por haber jugado la fase previa con otros equipos.

No obstante, Pérez volvió a demostrar su destreza en el banquillo, de la que ya había dado muestra el fin de semana cuando alineó como visitante a su suplencia frente al Atlético Huila y ganó 0-2, y los cardenales mantuvieron su idea de juego compacto, organizado atrás y de despliegue rápido para atacar.

Impulsados por el coraje de Yeison Gordillo y unido al talento de Kevin Salazar, los locales fueron volcando el campo a su favor. Aunque en jugadas corridas se encontraron con un Fuerza Amarilla impenetrable, los albirrojos encontraron en la pelota quieta, su ya clásica arma, la mejor manera de inquietar el arco del colombiano Luis Fernández.

En el minuto 30, en un cobro corto, Dairon Mosquera metió un centro que halló la cabeza de Baldomero Perlaza, quien martilló el balón y éste se fue desviado por poco. 

Dos minutos más tarde, el polifuncional Juan David Valencia, habituado a ser lateral o interior izquierdo pero ante la necesidad obró de extremo, cobró un tiro libre que ensució el uniforme del guardameta rival.

Aunque la igualdad sin goles eliminaba a Fuerza Amarilla, comandada en la dirección técnica por el argentino Reinaldo "Mostaza" Merlo, los ecuatorianos no se despertaron y en el segundo tiempo mantuvieron el guion de los 45 minutos iniciales: replegarse en campo propio y ceder el protagonismo a los cardenales.

Pero al DT uruguayo no le bastó esa actuación y envió al campo a Omar Pérez, con lo que Santa Fe ganó en control del balón. Aunque el dominio no se tradujo en opciones reales de gol.

El argentino acudió a su vieja fórmula de la pelota parada, que inquietó a la defensa amarilla, pero solo hasta el minuto 73 despertó a los asistentes capitalinos. Tras una falta de costado, introdujo el esférico en el área de Fernández. La pelota rebotó y cuando parecía que se colaba, el veterano estiró su mano derecha para ahuyentar el peligro.

Cuando parecía que lo más emotivo de la parte complementaria eran las expulsiones del delantero Armando Wila en el 85 por una patada contra Juan Daniel Roa y la doble amarilla del defensor Javier Chila un minuto después, apareció de forma agónica la cabeza de López.

Omar Pérez apuntó el cañón en un tiro de esquina, la bala impactó la testa del zaguero, quien cabeceó al piso. El balón alcanzó a ser manoteado por Fernández pero se coló en el arco sur de El Campín y sentenció al débil Fuerza Amarilla.

Santa Fe avanzó a octavos de final y busca repetir su actuación de 2015, cuando se convirtió en el primer onceno colombiano en levantar una Suramericana.