Febrero 18, 2009

Boca Juniors y Liga de Quito empezaron celebrando en la Copa Libertadores

Boca tuvo un bajo rendimiento, como en los últimos tiempos en el torneo Clausura argentino, pese a su aparente dominio, que se diluyó cerca de la meta ecuatoriana, en el debut de ambos equipos por el Grupo 2.

Fue suficiente para Boca Juniors apoderarse del balón, trasladarlo de un lugar a otro y ensayar alguna que otra jugada ofensiva para asegurarse el control absoluto del partido frente a un rival limitado.

El Deportivo Cuenca se conformaba con mantener en orden sus posiciones de bloqueo delante de su área y exageró en esa estrategia porque demostró poco o casi ningún interés por la pelota.

En ese contexto los boquenses podían aspirar a sacar ventajas sin demorarse demasiado, más aún con tres puntas en el campo (Mouche, Palacio y Viatri), pero como Juan Román Riquelme no entraba en juego y ni siquiera mostraba actitud para absorber algún marcaje ecuatoriano, el partido cayó en un pozo.

La ventaja en el marcador la obtuvo el equipo argentino antes del cuarto de hora como consecuencia de un rechace defectuoso de la zaga del Cuenca, que recogió R4odrigo Palacio para rematar alto y a la escuadra superior izquierda del meta Carlos Morán.

El colombiano Vargas y Battaglia se las arreglaron siempre para recuperar el juego cuando tímidamente el equipo de Guillermo Duró intentó progresar en el campo, pero Riquelme estaba desconectado, perdido, alejado del asunto, y al resto del Boca Juniors no se le ocurría nada creativo.

El Deportivo Cuenca, cómodo en su papel y afirmado en su decisión de defenderse con ocho jugadores, sólo aspiraba a aprovechar un error de su rival que, para la poca frecuencia con que se adelantaba, tenía que ser grave.

Salió Martín Palermo al campo a los 63 minutos en medio de una ovación de la multitud y Boca Juniors amagó de inmediato con ser un poco más profundo.

El error, grave, se produjo en la defensa boquense a los 70 minutos, cuando se filtró un balón en su área y el brasileño Teixeira estuvo más cerca que nunca de anotar para la formación ecuatoriana. Lo impidió el meta Abbondanzieri con una tapada providencial.

Boca Juniors tuvo el balón en su poder todo el partido, y sin embargo la victoria en su debut en esta edición de la Copa Libertadores no hará historia, pese a la victoria.

Liga de Quito también triunfó

El ecuatoriano Walter Calderón, en dos ocasiones (ms 24 y 34), y el argentino Damián Manso (m.58) anotaron los goles del triunfo del campeón defensor de la Copa Libertadores, mientras que Willians, a los 28 minutos, y Edmilson, a los 47, convirtieron los tantos del descuento brasileño.

El partido resultó agradable, de principio a fin, por la calidad futbolística de los jóvenes integrantes del Palmeiras y por la estirpe y casta ganadora del campeón reinante de la Libertadores.

La movilidad y presión que metieron los jugadores del Palmeiras sobre los campeones prácticamente los ahogó en su salida, especialmente al centrocampista argentino Damián Manso, creador de los universitarios, que poco pudo hacer en el comienzo del compromiso.

Sin embargo, el cuadro ecuatoriano se zafó de la presión del rival y cerca estuvo el argentino Claudio Bieler de anotar, a los 6 minutos, pero el portero Marcos salvó con una gran atajada.

Palmeiras creó la primera posibilidad de gol tras una jugada rápida de Willians, que se escapó de los lentos defensas locales, sacó un violento remate por sobre el arco de Francisco Cevallos, al minuto 20.

El primer gol del encuentro lo anotó Calderón, con espléndido golpe de cabeza, tras un centro perfecto de Manso, luego de un pase desde el costado derecho de Néicer Reasco, al minuto 24.

El tanto brasileño lo anotó Willians, que libre de marcación por el costado izquierdo, recibió un rebote del portero Cevallos, tras de un disparo de Diego Souza, a los 28 minutos.

La reacción local permitió anotar el segundo gol. Manso puso un pase preciso entre los defensas brasileños para Calderón, que presionó e hizo fallar al portero y al defensa Edmilson, para pescar el rebote y definir a placer.

Ya en el segundo tiempo, Palmeiras sacó provecho de una falta de costado que cobró, a la cual llegó libre de marcación Edmilson y, con golpe de cabeza, anotó el empate al minuto 47.

El tercer gol de Liga de Quito fue obra de Manso, luego de un espectacular y preciso cobró de tiro libre, frontal al arco de Marcos, que se limitó a observar cómo el balón se filtraba por el ángulo superior izquierdo.
La visita intentó buscar el tanto del empate pero los puntas brasileños no estuvieron finos a la hora de definir y se fueron con su primera derrota, mientras los locales lograron el debut soñado tras lograr sumar sus primeros tres puntos en el inicio de la defensa del título.

Everton arrancó con pie derecho

El gol del equipo chileno que dirige Nelson Acosta fue anotado por Roberto Gutiérrez, a los 46 minutos.

En su regreso a la Copa Libertadores después de 32 años, el Everton debutó con un sufrido triunfo sobre un equipo que llegó a Chile como líder absoluto de la Liga de su país y muchas ambiciones planteadas en la Libertadores.

A los siete minutos, el dueño de casa tuvo gran oportunidad de anotar cuando Ezequiel Miralles no alcanzó a puntear un gran pase de Jaime Riveros y el portero Javier Toyo ya nada podía hacer.

Minutos después nuevamente el Everton estuvo a punto de abrir el marcador. Roberto Gutiérrez quedó sólo en el área y buscó colocar la pelota en el segundo palo pero su remate salió desviado.

A los 18 minutos se lo perdió el Caracas FC. Gran tapada de Gustavo Dalsasso ante un esquinado cabezazo de Rafael Castellín.

Más tarde, un tiro libre servido por Riveros al primer palo fue contenido a duras penas por Toyo, que en primera instancia se le soltó el balón.

El Everton dominó las acciones en casi todas la cancha, pero el Caracas amenazaba con contragolpes que pusieron a prueba los reflejos de Dalsasso.

El volante venezolano Darío Figueroa se transformó por minutos en un peligro constante para la defensa del Everton, y Dalsasso en el héroe de Everton que neutralizó los remates con las manos y los pies.

Por momentos los de Viña del Mar parecieron ausentarse de la cancha mientras su técnico Nelson Acosta gritaba indignado desde uno de los costados de la cancha.

En los últimos minutos del primer tiempo el Everton se perdió un gol a los 39 minutos tras un gran remate del lateral Fernando Saavedra mientras que cinco minutos después Ezequiel Miralles ingresó sólo al área y remató desviado por encima del horizontal.

Sin embargo, cuando se jugaba un minuto de compensación el delantero Roberto Gutiérrez, que había tenido poca participación en el partido, tomó un rebote de su compañero Miralles e introdujo la pelota a la portería visitante para sentenciar el partido.

En el segundo tiempo los venezolanos entraron con una disposición más ofensiva con el fin de emparejar las acciones en la cancha y también las anotaciones en el marcador.

A los 58 minutos se lo perdió el Caracas FC, cuando arrancó sólo el mexicano Rodrigo Prieto, que trató de anticipar al portero Dalsasso pero su tiro salió desviado por el vertical izquierdo mientras toda la zaga 'oro y cielo' quedó paralizada.

Durante gran parte del segundo tiempo ambos equipos disputaron el balón en media cancha y el partido se mantuvo atractivo gracias a algunos contragolpes en ambas porterías.

A los 78 minutos Rolando Escobar pegó un zapatazo a distancia y el portero argentino Dalsasso logró desviar con la punta de los dedos por encima del travesaño. Se salvó Everton.

Seis minutos después el Caracas estuvo a un tris de igualar el marcador con un fuerte cabezazo en el área de Emilio Renterías que el portero argentino desvió de nuevo, a duras penas.

El Caracas cumplió este martes su undécima participación en la Copa Libertadores, torneo en el que en sólo dos oportunidades pasó la fase de grupos (1995 y 2007).