Febrero 10, 2010

Mala jornada para los argentinos en la Copa Libertadores

No fallaron los universitarios en la lotería de los penaltis, donde acertaron los cinco lanzamientos, mientras que el guardameta Paulo Garcés rechazó con los pies el lanzamiento de Iván Moreno y Fabianesi.

La Católica obtuvo la recompensa a su empeño en el 39, cuando David Hernández se anticipó al portero y cabeceó un centro de Díaz.

Sin embargo, en dos minutos fatídicos para la Católica, Colón le dio la vuelta al resultado con dos tantos que cayeron como un jarro de agua fría entre los aficionados chilenos.

Primero fue Iván Moreno y Fabianesi, que en el 53 cabeceó un balón que Fuertes le sirvió en la frontal del área pequeña, inalcanzable para Garcés.

Y cuando los universitarios aún estaban asimilando el mazazo, el internacional chileno Fuentes derribó a Germán Rivarola en el área y Fuertes se encargó de ejecutar y mandar el balón al fondo de la malla.

La Católica despertó del letargo y el partido se convirtió en un ir y venir, con ocasiones por ambos lados, hasta que en el minuto 66 el colegiado señaló penal tras una dudosa mano de Marcelo Goux.

Parecía la única opción que le quedaba a la Católica para meterse de nuevo en la pelea por la clasificación, pero Pozo, empeñado en convertirse en el protagonista del choque, detuvo el lanzamiento de Milovan Mirosevic.

Los universitarios se resistían a dejar escapar el tren de la Copa Libertadores y, con más corazón que fútbol, marcó dos goles que igualaron de nuevo la eliminatoria.

En el 75 fue Rodrigo Toloza, de tiro libre, y en el 83 el goleador argentino Juan José Morales, quien resolvió un lío en el área pequeña para anotar el 3-2 y dejar el destino del partido en manos de los penaltis, donde esta vez la Católica no falló.

Lanús no pudo como local

Los goles marcados por Rodolfo Gamarra y Pablo Velázquez en la segunda parte resultaron un justo premio para un Libertad sin grietas, equilibrado para soportar embates desordenados y con carácter a la hora de encarar el área rival.

Lanús se mostró comprometido en su disposición de arrancar con el pie derecho su participación en el torneo, pero se enfrentó a un rival pétreo y con oficio para buscar oportunidades.

Libertad creció en cuanto a la posesión del balón con la salida al campo del juvenil Pittoni en la segunda parte, pero resignó solidez en la medida en que el equipo local comenzó a presionar con Pelletieri y Fritzler en el centro del campo, con más ímpetus que orden.

Pero Gamarra era un peligro latente. Con garra y picardía se las arreglaba para poner en aprietos a un rival lanzado al ataque y en el minuto 66, a la salida de un tiro libre y tras un rechace defectuoso de los granates, puso en ventaja al conjunto paraguayo.

Un Lanús tocado, herido, salió ciegamente a buscar el empate e intentó llevarse por delante a un Libertad frío, calculador, que esperaba una nueva oportunidad, la que encontró Pablo Velázquez a los 73, cuando anotó el segundo con un suave toque de zurda tras un fallo de Jadson Viera.

 

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