Noviembre 6, 2008

Con suficiencia, Estudiantes pasó el examen en la Copa Suramericana

La formación estudiantil se medirá en la siguiente fase con sus compatriotas del Argentinos Juniors, que este miércoles superaron en cuartos al Palmeiras de Brasil.

Un temprano gol de Marcos Angeleri y otro del uruguayo Juan Manuel Salgueiro poco antes del descanso sirvieron para revalidar el boleto de Estudiantes para el penúltimo escalón de la competición y abortar así el intento de remontada de los brasileños en la segunda mitad.

Nada más comenzar el encuentro, Marcos Angeleri se encargó de disipar todas las ilusiones depositadas por los aficionados cariocas, que soñaban con una remontada heroica que sirviese como redención de los últimos sinsabores en la Liga.

Cuando el reloj marcaba apenas tres minutos, el lateral recibió el balón en la frontal del área, no le tembló la pierna y remató cruzado ante el guardameta Renan que, lento en los reflejos, no acertó a detener.

El gol permitía a los visitantes vivir el partido con cierta tranquilidad, puesto que el "Fogao" necesitaría de cuatro goles para arrebatarle el pase a semifinales.

Determinados con esa hercúlea labor, los pupilos de Ney Franco atacaron en tromba, con todos sus recursos, dejando preciosos espacios en defensa.

El centrocampista Juan Sebastián "La Brujita" Verón aprovechó uno de esos huecos y envió un pase entre líneas, medido al milímetro, a Juan Manuel Salgueiro, que cruzó el remate para poner el ya inalcanzable segundo tanto en el marcador, antes del descanso.

Con la clasificación prácticamente en el bolsillo y una fuerte lluvia sobre el estadio Engenhao, de Río de Janeiro, los hombres de Leonardo Estrada se limitaron a dejar pasar los minutos, mientras que los locales ponían toda la carne en el asador para evitar la vergüenza de sufrir una goleada en casa ante la propia afición.

El capitán del Botafogo, Lucio Flavio, redujo distancias al convertir de manera magistral un penalti y André Luis empató pocos minutos después en una jugada de corner.

No obstante, el mismo André Luis perdió la compostura y fue expulsado a continuación, al quitarle al árbitro una tarjeta de las manos, dejando a su equipo en inferioridad numérica y sin opciones de apelar a la épica, a la que invitaban a soñar los dos tantos obtenidos en los primeros instantes de la segunda mitad.

Río de Janeiro (Brasil)

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