Noviembre 29, 2010

Vuelven a escucharse acusaciones de corrupción en la FIFA

"Warner es uno de los miembros intocables de la FIFA", afirmó el periodista Andrew Jennings, protagonista de las investigaciones llevadas a cabo por la cadena británica y que fueron reveladas durante su programa "Panorama".

Aunque el negocio que, supuestamente, Warner había planeado para engrosar su bolsillo con la reventa de entradas para la última Copa del Mundo, en Sudáfrica, no salió adelante, el también actual presidente de la CONCACAF (Confederación Norte, Centroamericana y del Caribe) protagonizó previamente un escándalo con relación al mismo negocio para el Mundial de 2006, en Alemania.

El de Warner y los dos votos que él controla, correspondientes a dos miembros más del CONCACAF con voz también en el Comité Ejecutivo de la FIFA, son claves para las esperanzas de Inglaterra de ser elegida como sede para celebrar el Mundial de 2018.

Por ello, el primer ministro británico, el conservador David Cameron, tiene previsto reunirse con Warner antes de la elección una vez llegue mañana a Zúrich para defender la candidatura.

El documental divulgó, además, los detalles descubiertos gracias al acceso del periodista a un documento confidencial de la firma de mercadotecnia deportiva ISL que incluye una lista de 175 pagos recibidos por tres actuales miembros de su Comité Ejecutivo, con voto en la elección del jueves para determinar la sede de los Mundiales de 2018 y 2022.

La firma ISL, que gestionaba la venta de los derechos audiovisuales de las competiciones de la FIFA, quebró en 2001.

Los tres nombres revelados por la BBC corresponden al presidente de la Conmebol, el paraguayo Nicolás Léoz; el jefe del fútbol brasileño, Ricardo Teixeira, y el camerunés Issa Hayatou, de los que la cadena británica dijo aceptaron en 1990 sobornos que suman hasta 76 millones de euros.

En concreto, al paraguayo Nicolás Léoz, que preside la Federación de Fútbol de Sudamérica, se le atribuyó durante los procesos judiciales celebrados en 2008 sobre el caso el ingreso de dos pagos de la empresa ISL, entre los que sumaban 130.000 dólares (99.000 euros).

No obstante, "Panorama" ha hallado tres pagos más recibidos por éste de 200.000 dólares (152.000 euros) cada uno.

La misma lista de pagos muestra además que una empresa con sede en Liechtenstein, llamada Sanud, ingresó 9,5 millones de dólares (7,2 millones de euros).

El periodista Jennings explica que otro de los tres acusados, Ricardo Teixeira, fue relacionado con la firma Sanud por la investigación de un senador de Brasil que descubrió algún traspaso de dinero entre esa compañía y Teixeira.

El tercero de los nombres que salieron a la luz con el documental fue el de Issa Hayatou, que nunca antes había sido relacionado con el caso y, al parecer, recibió también algunos pagos entre 1989 y 1999.

El documental, en definitiva, reclama nuevamente a la FIFA responder a las preguntas relacionadas con ISL, que desencadenó uno de los mayores casos de fraude en la historia de Suiza, y explicar por qué esos tres hombres siguen aún en su Comité Ejecutivo.

"El señor (Joseph) Blatter -actual presidente de la FIFA- ha sabido del escándalo durante años y no ha ordenado que se investigara", recuerda el periodista, que intentó hablar con Blatter, cuando éste salía de un coche oficial, pero no obtuvo respuesta.

Para concluir, el programa terminó con una pregunta en el aire de su presentador sobre si Blatter "tomará o no medidas contra esos tres hombres" antes de la elección de la sede para el Mundial de 2018 y de 2022, que tendrá lugar el jueves, 2 de diciembre.

Los aspirantes a organizar la Copa del Mundo en 2018 son, además de Inglaterra, la Candidatura Ibérica (España-Portugal), Bélgica-Holanda y Rusia; mientras que a la edición de 2022 optan Estados Unidos, Qatar, Australia, Japón y Corea del Sur.

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