Diciembre 5, 2010

Un colombiano se declaró campeón en el fútbol brasileño

fue en el minuto 64, cuando el jugador brasileño rompió con un fuerte remate el cerrojo plantado por el Guaraní en el estadio Ingeniao, de Río de Janeiro, y llevó al delirio a los 40.000 espectadores que no veían a su equipo consagrarse campeón nacional desde 1984.

El segundo lugar del torneo fue para el Cruzeiro, que venció por 2-1 al Palmeiras y llegó a 69 puntos, dos menos que el campeón, mientras que tercero se situó el Corinthians, que hoy no pudo pasar de un empate 1-1 ante el Goiás y se estancó en 68 unidades.

El partido ante el Guaraní fue duro para el Fluminense, que contó con el apoyo incondicional de una hinchada que no dejó de alentarle ni por un momento en el Ingeniao.

El Guaraní, sin nada que perder ni ganar en ese encuentro, plantó una defensa rocosa, dura, que no dejó espacios, y marcó a presión al argentino Darío Conca, el habitual creador de juego que esta vez fue sofocado y sólo se pudo mostrar en los tiros libres y de esquina.

Los nervios fueron minando aún más el juego del Fluminense, que por momentos pareció que tenía el título librado a la inspiración individual de Conca o Fred, pero ninguno de ellos podía recibir un balón limpio para crear.

La primera gran oportunidad para el "Flu" la perdió justamente Fred en el minuto 27, cuando cabeceó apenas desviado un balón que le sirvió teledirigido Conca en un tiro libre.

El primer tiempo acabó empatado, pero el Fluminense se marchó al vestuario campeón, porque el Corinthians, que le seguía a un punto, para ese momento igualaba también (1-1) en su visita al Goias.

En el comienzo de la segunda etapa, la fortaleza del Guaraní se mantuvo inexpugnable, pero un desborde de Carlinhos por la izquierda y un centro que Emerson convirtió en gol soltó de las gargantas del Fluminense el grito de campeón.

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