Enero 12, 2011

Galatasaray se despidió de su ‘infierno’ turco

En el encuentro correspondiente a la liguilla de la Copa de Turquía, a punto estuvieron los 'leones' de arruinar la despedida del Galatasaray pues su rival, el Beypazari, se adelantó en el marcador a los 25 minutos de partido y no fue hasta los últimos 20 minutos cuando el local cerró el partido con un rotundo 3-1.

De todas formas, los seguidores del Galatasaray no acudieron al Ali Sami Yen para ver un encuentro entre sus suplentes y un equipo de la tercera división, sino para dar su último adiós a un estadio con una gran historia a sus espaldas en una ceremonia que se prolongó durante toda la tarde y parte de la noche.

La historia del estadio Ali Sami Yen comenzó en los prolegómenos de la Segunda Guerra Mundial, cuando se inició su construcción, aunque no fue inaugurado hasta 1964 con un partido amistoso entre las selecciones de Turquía y Bulgaria.

Durante la inauguración una grada lateral se hundió debido al sobrepeso, avanzando uno de los que serían sus mayores problemas: la acumulación de espectadores muy por encima de las posibilidades de su aforo.

De hecho, aunque la capacidad oficial del estadio es de poco más de 22.000 personas, durante muchos años se admitieron más de 30.000, haciendo que el pequeño y cerrado estadio turco se hiciese merecedor de su infernal sobrenombre.

Durante la década de los 90, el griterío, las bengalas y la mejor escuadra que ha tenido el conjunto turco, llevaron al Galatasaray a la cima de Europa, consiguiendo una Copa de la UEFA y una Supercopa de Europa.

Ayer, martes, en el Ali Sami Yen todos recordaron estas gestas y otras como las victorias que se consiguieron en el 'Infierno Turco' ante el Real Madrid, el FC Barcelona, el Milan o el Manchester United.

Ahora el Galatasaray emprenderá su nueva etapa en el Türk Telekom Arena, mucho más alejado del centro de Estambul, pero con una capacidad para más de 52.00 espectadores y que será inaugurado el próximo sábado en un partido contra el Ajax.

Sin embargo, los seguidores del Galatasaray, amantes de la tradición, echarán de menos su viejo, pequeño e incómodo 'Infierno'. Por ello, el club ha decidido vender a los seguidores los asientos del antiguo estadio con la leyenda estampada: "Ali Sami Yen hasta el fin".

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