Noviembre 23, 2009

Colombiano Jamison Olave se corona campeón de la MLS con el Real Salt Lake

Olave, que llegó hace dos temporadas al Real Salt Lake procedente del Deportivo Cali, dijo sentirse feliz no sólo por el triunfo sino por haber ganado en contra de todos los pronósticos.

"Nadie confiaba en nosotros, pero sabíamos que en el campo le podíamos ganar a cualquier rival y eso fue lo que sucedió", declaró el colombiano.

Olave, un auténtico baluarte en la defensa del Real Salt Lake, clave durante toda la fase final, dijo que el sueño se hizo realidad porque todos los jugadores y el entrenador Jason Kreis si habían creído en sus posibilidades.

"Antes de empezar la temporada ya teníamos este sueño, luego cuando llegamos a los playoffs ya nos daban por muertos, más al enfrentarnos al Crew de Columbus y al Fire de Chicago, pero con nuestro juego les demostramos que estaban equivocados", subrayó Olave. "Ahora estamos aquí, celebrando que somos los campeones".

Olave, de 28 años, dijo que el equipo podía haber ganado mucho antes de llegar a los penaltis, pero que lo importante era haber conseguido la victoria final.

"Personalmente creo que tuvimos muchas oportunidades en la segunda parte y en la prórroga, pero nos tocó sufrir hasta el final y ahora es el momento de celebrar el triunfo con todo", agregó.

Por su parte, el argentino Javier Morales, que a los 22 minutos tenía que dejar el campo por una lesión en la rodilla izquierda que le produjo la fuerte entrada que recibió por parte del centrocampista inglés David Beckham, dijo que al principio le generó una "gran tristeza", pero luego la superó con el triunfo.

"Estoy feliz, dichoso de la gran victoria que logramos, aunque cuando me lesioné sentí una gran tristeza porque siempre sueñas con disputar una final como ésta", destacó Morales, el cerebro y motor del juego del Real Sal Lake. "Mi baja no se notó, los compañeros fueron a por todas en la segunda parte y la prórroga".

Morales dijo que su equipo fue el más buscó el gol y el triunfo y se mereció por tanto la victoria final y el título.

"Los presionamos con todo, sintieron que no podían responder a nuestra mejor preparación física y como dice el refrán el que busca encuentra", señaló Morales, de 29 años, que cumple su tercera temporada en el Real Salt Lake. "Además cuando tienes en el arco a un portero como Rimando (Nick) los penaltis no son ninguna lotería".

Morales dijo que no había visto a un portero que parara mejor los penaltis y había que darle todo el crédito.

"Hizo un trabajo excepcional, como cuando ganamos también en los penaltis frente al Fire de Chicago, la verdad que es un fenómeno", destacó el jugador argentino, que piensa seguir mucho tiempo en el Real Salt Lake.

"Ése es mi deseo, pero ahora quiero disfrutar del gran triunfo conseguido junto a mi familia --mi esposa e hijo--, y los amigos que tengo en Argentina y que me han apoyado", señaló Morales.

Por su parte, el también argentino Fabián Espíndola, que cierra el grupo de tres jugadores latinos en el equipo campeón, dijo que a medida que avanzó el partido su equipo se adaptó mejor que el Galaxy a las condiciones que se daban en el césped artificial del Qwest Field.

"Pienso que controlamos mucho mejor el balón, nos anticipamos y precisamente mi salida fue para darle más fuerza al ataque y también cubrir espacio en el centro del campo y hasta bajar a defender", explicó Espíndola, un bonaerense de 24 años. "Sin Javier (Morales) en el campo el resto de los jugadores teníamos que luchar más".

Espíndola, que llegó junto con Morales hace tres años a la liga, reconoció que el gol del Galaxy, marcado por Mike Magee antes que concluyese la primera parte, afectó algo la moral del equipo pero comentó que el entrenador en el vestuario les dijo que quedaban muchos minutos para reaccionar.

"Cuando conseguimos el gol de empate cambió todo a nuestro favor porque nos dimos cuenta de que podíamos ganar y ellos se vinieron abajo", valoró Espíndola.

"Tuvimos oportunidades claras de haber sentenciado antes de la prórroga y de los penaltis, pero al final lo que cuenta es que somos campeones de liga".

Espíndola reconoció como Olave y Morales que el triunfo tenía mayor valor y los iban a disfrutar más por el hecho que nadie les daba opciones de tan siquiera haber llegado a la fase final y mucho menos ser los nuevos campeones de liga.

"Son los momentos que nunca olvidarás como profesional, cuando consigues un título y además sin que seas el favorito", subrayó Espíndola. "Como argentino y latino me siento además doblemente orgulloso de mostrar que nuestro fútbol es importante en el desarrollo de la MLS".