Enero 15, 2010

Costa de Marfil aseguró su cupo a los cuartos de final de la Copa de África

De nuevo regresaba la Copa de África a Cabinda y de nuevo cobraba forma la ausencia de Togo, esta vez con jornada de descanso para Burkina Faso y con un sólo partido en el césped del Estadio Chimandela, donde los elefantes se jugaban su clasificación a una sola carta.

Enfrente debutaba una Ghana mermada, con un puñado de jugadores en casa, bajas de última hora como la de Anthony Annan y algunos de sus referentes tocados y en el banco, caso de Essien y Adiyiah.

Con todo, se trataba de uno de esos partidos que todos los aficionados quieren ver: dos equipos mundialistas, dos serios aspirantes a desbancar a Egipto en los más alto del fútbol continental y dos de las plantillas que mejor representan la efervescencia del fútbol africano.

Empezó el partido con un intercambio de golpes en forma de disparos lejanos, con pocas posibilidades de sorprender, más encaminados a dar un golpe de autoridad que a mover el marcador.

Salvo un remate que se inventó Zokora desde la media luna, a la media vuelta, y al que respondió con una cabriola y una buena mano Kingson, lo demás no era más que flecos de la batalla que se libraba en el medio campo, donde se dirimía el juego.

Apareció entonces Touré Yayá para rebanar la pelota en la zona ancha y montar un contraataque de libro que acabó a los pies de Gervinho, tras un centro de Kalou, quien remató a placer con Kingson vencido (m.20).

Costa de Marfil, con un fútbol bastante más aseado que el día de su debut, encarrilaba su clasificación.

A favor del marcador optaron los de Halihodzic por ceder terreno, por aguantar las embestidas de Ghana y aguardar la ocasión de montar una contra donde se impusiera la velocidad de Kalou y Drogba.

Un disparo lejano de Asamoah que sacó Copa fue todo lo que extrajo Ghana de su dominio en los últimos minutos antes del entreacto.

El partido, trabado en los primeros 45 minutos con hasta 24 faltas entre los dos equipos, se endureció en su reanudación, y a los diez minutos Eboue vio la roja directa por una entrada sobre Opoku.

Para entonces ya estaban Essien y Gyan en el césped, y nada más quedarse en superioridad numérica, Ghana, que iba a por todas, estrelló por medio de Amoah un balón en la cepa del poste derecho de Copa, el fruto más claro del dominio que ejercía desde la reanudación.

Sin embargo, fue Costa de Marfil, que había prescindido de su goleador para reforzar la zaga, quien dio de nuevo con un espectacular zapatazo de Tiene, de falta directa, que se coló por la escuadra izquierda de la meta ghanesa (67').

El arrojo de Rajevac, su apuesta descarada por el ataque, por arriesgar con sus mejores hombres, incluso con los tocados, se desmoronaba con el gol de Tiene.

Con todo, el partido no perdió intensidad, al contrario. Con Essien en el campo Ghana sube muchos enteros, encuentra rendijas donde antes sólo había piernas y la sombra del gol se engrandece, aunque con el reloj en contra a Ghana la empujaba más su fe que sus ideas.

Así fue hasta el minuto 90, hasta el borde mismo del final, cuando Costa de Marfil se aprovechó de la ambición de Ghana, que descuidó su espalda para que Drogba, por fin, anotase de cabeza tras un centro del barcelonés Keita, que protagonizó una de las mejores jugadas de la tarde.

Aún tendría tiempo Ghana para marcar el de la honrilla, en el descuento y de penalti dudoso por medio de Gyan.

Con este resultado Costa de Marfil es ya equipo de cuartos mientras que Ghana deberá vencer en la última jornada a Burkina Faso si no quiere hacer las maletas antes de lo previsto.

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