Febrero 10, 2010

Persona que intentó estafar a Ronaldinho podría recibir más de cuatro años de cárcel

Camargo Rodrigues, también brasileño, empleado de seguridad de noche, seguidor incondicional de Ronaldinho de día, conoció a su compatriota cuando éste jugaba en el Barça. Lo seguía dentro y fuera del terreno de juego y acabó convirtiéndose en un habitual de todos los actos públicos en los que participaba el delantero.

Un día, Roberto de Assís, hermano y representante de Ronaldinho, le dio a Ewerton su tarjeta de visita, por si él o su mujer necesitaban alguna vez ponerse en contacto con él por cualquier motivo.

El gesto cortés del agente no fue bien interpretado por el acusado, quien accedió a la cuenta de correo electrónico que le había facilitado Roberto, logró modificar su clave de acceso y con ello, pudo también acceder a las direcciones de e-mail de Miguelina y Deisi, madre y hermana de Ronaldinho, respectivamente.

Lo que en principio debía ser la inocente curiosidad de un fan, acabó convirtiéndose en una tentativa de delito. Ewerton advirtió que Deisi ordenaba habitualmente, con la autorización de Ronaldinho, transferencias bancarias vía e-mail desde una de las cuentas del jugador.

Pirateó también el correo electrónico de la hermana del futbolista y, suplantando su personalidad, ordenó el 12 de septiembre de 2007 una transferencia por valor de 800.000 euros a la cuenta de un tercero, un conocido de nacionalidad portuguesa con el que supuestamente había acordado previamente repartirse el dinero y que hoy sigue en paradero desconocido.

Ese día, la cuenta de Ronaldinho sólo disponía de 35.000 euros, por lo que la operación finalmente se concretó en un movimiento por ese valor que la propia Deisi anuló al percatarse de que el mismo se había producido sin su autorización.

En la mañana de este miércoles, Ewerton Camargo fue juzgado por la Sección Sexta de la Audiencia de Barcelona por los delitos de descubrimiento de secretos, falsificación de documento mercantil y tentativa de estafa.

El juicio apenas duró media hora y el testimonio del acusado no llegó a los dos minutos.

Ewerton, que desde el primer momento admitió ser el autor del intento de estafa y colaboró con la unidad de delitos informáticos de la Policía, lleva dos años en libertad provisional atendiendo puntualmente a todos los requerimientos de la Justicia.

Por eso, no es de extrañar que este miércoles se haya limitado durante su declaración a asentir con la cabeza, corroborando uno por uno los hechos que iba relatando la fiscal del caso.

En el turno de la última palabra, aseguró estar arrepentido. "Ofrezco disculpas por lo que hice. Después de esto nos hemos encontrado muchas veces más con Ronaldinho y su hermano y está todo bien", declaró el acusado restando importancia a lo que hizo.

De hecho, el ahora jugador del Milan no parece tener ninguna intención de que Ewerton, uno de sus admiradores incondicionales, sea duramente castigado por intentar apropiarse de su dinero.

El prestigioso bufete Cuatrecasas, que defiende los intereses del internacional brasileño, tuvo en cuenta el atenuante de confesión y solicitó dos años y tres meses de cárcel para el acusado, una pena inferior a la propuesta inicialmente por la fiscalía, algo que no es muy habitual.

El escrito de calificación fiscal pide para el acusado cuatro años y nueve meses de cárcel.

El abogado de Ewerton recordó que su defendido no ordenó la transferencia para sí sino para un tercero, que ha colaborado con la justicia admitiendo desde el primer momento los hechos y que finalmente no le ha causado ningún perjuicio a Ronaldinho, al no haberse apropiado de su dinero ni tampoco revelado el contenido de esos correos electrónicos a los que pudo acceder de forma ilegal y que pertenecían a los miembros de su familia.

Por eso pide que sea condenado a un año y medio de cárcel, pena que no tendría que cumplir al carecer de antecedentes penales. Eso sí, el intento de estafa a uno de sus ídolos seguramente le acabe costando a Ewerton entre 3.000 y 12.000 euros de multa.

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