Noviembre 17, 2010

Además del clásico, Boca Juniors perdió a su técnico

Borghi "renunció de manera verbal en el vestuario" del estadio 'Monumental', donde se disputó el partido, dijo a EFE una fuente cercana a la directiva boquense, cuyos miembros le pidieron al técnico que no hablara con la prensa tras el encuentro.

Este miércoles, ya en frío, Borghi se despidió de Boca en una rueda de prensa.

"Mi plan era quedarme 25 años en el club. Hicimos todo lo posible para que esto funcionara, pero no lo logramos, me provoca tristeza esta situación. Haber perdido siete partidos en 14 jornadas fue anormal", dijo Borghi.

"Cuando estás sin trabajo lo primera que quieres es trabajar. Veré que haré", comentó el técnico, quien manifestó que "provoca desgaste" ser entrenador en un club como el Boca Juniors, "en el que hay que desmentir cosas todos los días", comentó.

"Estar en el Boca Juniors es parecido a hacer el amor con la ventana abierta. No hay intimidad. Nosotros nos equivocamos en varias cosas, pero la prensa también tendría que hacer una autocrítica", dijo Borghi.

No obstante indicó: "Boca no me cansó, sería un irrespetuoso si dijera eso. Boca me sorprendió. Yo haría un Boca sin teléfonos celulares".

En cuanto a las posibilidades de convertirse en el próximo seleccionador de Chile, como se ha comentado en Buenos Aires en las dos últimas semanas, respondió: "No he recibido ninguna comunicación. Me tengo que quedar en Argentina hasta el 15 de diciembre, que es cuando me hijo termina su ciclo en el colegio, y no tengo pensando nada en especial".

El presidente del club, Jorge Ameal, dijo que "se acaba de ir un entrenador y el Boca Juniors ha ganado un amigo".

El dirigente indicó que la plantilla quedará a cargo del entrenador de los juveniles Roberto Pompei hasta finales de año, y que mientras tanto el club buscara otro técnico, cargo para el que suena con mucha fuerza Julio César Falcioni.

Borghi fue fichado por la directiva boquense a mediados de este año tras dirigir al Argentinos Juniors, campeón del Clausura que se disputó en el primer semestre.

El técnico dirigió al equipo auriazul desde el comienzo del torneo Apertura y en 14 jornadas ganó cinco partidos, empató dos y perdió siete, situación que le ha dejado en el decimoquinto puesto de la clasificación y le ha impedido, por segundo año consecutivo, clasificarse para la Copa Libertadores.