Diciembre 21, 2008

Trece estrellas, trece glorias, trece “diabluras”

América de Cali que este domingo dio la vuelta olímpica en el estadio Pascual Guerrero luego de derrotar a Medellín tiene una larga historia llena de éxitos y sinsabores que hoy lo convierten, junto a Millonarios, en el onceno con más triunfos en el país. Ambos completan 13 títulos en el rentado colombiano.

El primer América del que se tiene referencia en la historia de Colombia es el fundado el 21 de diciembre de 1918. Sin embargo, como fecha oficial figura el 13 de febrero de 1927, cuando en los barrios populares de Cali surgió un plantel de fútbol que por su origen fue llamado "el equipo del pueblo". Inicialmente su nombre fue Rácing, luego Independiente y, por último, América.

Con el transcurrir de los años las figuras fueron llegando al grupo y los vaivenes de los resultados se hacían presentes. Pero llegó el momento del despegue el 16 de febrero de 1948 cuando Humberto Salcedo Fernández y Manuel Correa Valencia constituyeron al América como el primer equipo profesional del Fútbol Colombiano.

Allí inició la vida "escarlata" en el rentado máximo del fútbol pero, a pesar de las ganas y el deseo de triunfo, los éxitos no llegaban hasta que en 1979, de la mano de Gabriel Ochoa Uribe, dieron su primera vuelta olímpica como campeones del fútbol nacional.

Con el médico Ochoa el cuadro rojo consiguió seis títulos más (1982, 1983, 1984, 1985, 1986 y 1990), además de tres subtítulos en la Copa Libertadores de América (1985, 1986, 1987).

Aquella racha de malos resultados en el torneo continental se le atribuyó a la llamada ‘Maldición del Garabato', la cual fue instaurada por un socio del equipo, Benjamín Urrea, quien en 1948, ante la idea de convertir el equipo profesional, rezó "que lo vuelvan profesional...que hagan con el equipo lo que quieran...que, por mi Dios, América nunca será campeón".

Aunque la maldición se había roto para muchos en 1979, con la primera estrella, para otros seguidores la misma prosiguió en el ámbito internacional con los fracasos en la Libertadores.

Luego de acabar la era de Ochoa en el cuadro de los "diablos rojos" el equipo fue tomado por Francisco Maturana y Diego Umaña, quienes dos años después lo hicieron nuevamente el mejor del país, 1992.

Tras estas estrellas la hinchada americana se estaba volviendo a acostumbrar a las victorias, pero vino un bache de cinco años sin celebraciones, que en 1997 rompió el equipo que tenía en el banco a Luis Augusto García.

La misma década del 90 le deparó dos subcampeonatos a los vallecaucanos en el rentado nacional, mientras que en eventos internacionales sumaron un nuevo subtítulo en la Copa Libertadores cuando en 1996, bajo la dirección de Diego Umaña, perdieron ante River Plate.

Pero el desquite vino al cierre de la década, toda vez que con Jaime De la Pava, mediante serie de penales ante Independiente Santa Fe, en 1999, se quedaron con el título de la Copa Merconorte. El "Garabato" desapareció.

Con el mismo De la Pava, ya en la presente era, llegaron tres títulos más, 2000, 2001 y 2002 (primer torneo).

En lo reciente la más destacada actuación de los vallecaucanos se dio en 2003, cuando alcanzó las semifinales de la Copa Libertadores de América, perdiendo la opción de llegar a la final tras medirse ante Boca Juniors.

Hoy, seis años después del más reciente título y tras haber perdido ante Boyacá Chicó la final del primer semestre, los caleños celebran la consecución de su estrella, la misma que tanto soñaron sus hinchas y que, sin lugar a dudas, los pone junto a Millonarios como la escuadra más importante del país en la historia del fútbol nacional.