Diciembre 22, 2008

“Choronta” Restrepo fue todo un varón, todo un campeón

Un minuto de silencio se guardó antes del compromiso por el deceso de su progenitor y con una cintilla de luto en las camisetas de todo el DIM se le brindó un merecido homenaje al hombre que le dio la vida. En esos actos "Choronta" lució fuerte y se sintió respaldado.

Empezó el partido y parecía no tener tremenda calamidad personal porque John Javier luchó todos los balones, fue el socio de sus compañeros y jamás dejó de buscar un balón así el rival estuviera lejos con la pelota y estuviera revitalizado por el aire y la suerte de campeón que enloqueció la capital vallecaucana hasta las primeras horas de este lunes.

Llegó el gol de Diego Álvarez, una puntada cruzada cayéndose, y Restrepo de inmediato se acordó de su papá, miró hacia el cielo y se echó la bendición. Después las cosas cambiaron, pero no el jugador, ya que este recuperador continúo con el mismo nivel que lo llevó varias temporadas al fútbol mexicano y lo mantiene como uno de los líderes del "poderoso".

Ese John Javier del domingo fue un verdadero varón, pues son escasos los hombres que con su padre recién muerto se atreven a jugar una final y lo hacen bien. La suerte no acompañó a "Choro", pero de seguro que su progenitor debe más orgulloso de él desde el cielo porque trató de homenajearlo con la quinta estrella del "Medallo" y estuvo cerca de conseguirlo en compañía de un grupo de amigos que lo apoyaron con un fuerte abrazo y no lo dejaron solo pese a la tristeza que produjo el deceso y el subcampeonato.

Por esa actitud y la responsabilidad que ratificó una vez más, John Javier Restrepo fue la figura del DIM y así los destacados sean los americanos por alcanzar la estrella número 13, lo del volante rojo es para aplaudir e imitar.

Cali (Valle del Cauca)