Marzo 17, 2009

Hubert Bodher, el modesto y desconocido constructor de sueños

‘Cartageneros para Cartagena'. Con esa consigna, el estratega recibió un equipo que estaba en la Primera B y hace rato había perdido el protagonismo en el balompié local.

Formó una plantilla de ‘puros criollos', le enseñó que con respeto se alcanza la gloria y después de una muy buena batalla, levantó el título del torneo de ascenso para devolverle a la capital bolivarense un lugar en la Primera División.

Pese a lo que muchos creían, la dirigencia lo respaldó en el regreso a la categoría de honor y él, sin complejos, triunfalismos, pero con uno que otro refuerzo que no era de ‘la tierra', logró encarrilar a los ‘heroicos' en la ruta del éxito y ya es líder de la fase ‘todos contra todos'.

"Primero no nos conocía nadie aquí en Colombia, era necesario ganarnos este espacio. Lo otros es la disciplina, este es un grupo muy humilde, afortunadamente llegaron personas, antes que jugadores llegaron personas", explicó desde Cartagena, donde el Real estrenará la condición de puntero del Torneo Apertura enfrentando al Deportes Quindío.

Bodher jugó fútbol profesional y más bien ganó pocas cosas. Su gran recuerdo y su único título se construyeron con una Selección Bolívar Sub 23 en la que compartió vestuario con Agustín Julio, portero de la Selección Colombia de mayores.

"Excelente, fue la mejor Selección Bolívar que ha estado aquí, la valla menos vencida, no nos hicieron goles ni en eliminatorias ni en finales".

Después decidió sentarse en el banco. Asistió a Wálter Aristizábal, a Hernán Darío Herrera e incluso siguió el trabajo de Julio Comesaña, el estratega del Junior al que derrotó el pasado domingo en el clásico costeño para tomar el comando del campeonato.

El ‘profe' de los ‘heroicos' ama el vallenato, ama el sancocho de pescado y siempre se apoya en la espiritualidad. No ha vivido Copas Mundiales, Copas Libertadores y apenas entiende cómo funciona la Primera División. El ‘profe' de los ‘heroicos' vive días de dicha gracias al gran rendimiento de su plantilla.

El ‘profe' de los ‘heroicos', el moreno sonriente de nombre raro, siempre tiene como gran objetivo la próxima fecha, pero justo por estos días se da el lujo de soñar con la gloria.

Cartagena (Bolívar)