Marzo 19, 2009

¿Qué fue lo que le pasó al campeón colombiano?

Mantuvo la base de jugadores del año anterior, mantuvo al técnico Diego Édison Umaña y mantuvo el espíritu sobre el terreno de juego, pero al club ‘escarlata' se le perdió el fútbol ganador y hoy por hoy no es ni la sombra de esa plantilla que presumía un balompié moderno, vertical y llenada de temor a sus rivales en cada jornada.

Los números dejan claro el oscuro panorama. América es decimocuarto en la fase ‘todos contra todos' del Torneo Apertura, con saldo de dos victorias, dos empates y cuatro fracasos.

El miércoles, en la octava jornada, cayó 1-0 ante Santa Fe por autogol de Hárold Viáfara y completó seis fechas consecutivas sin victorias.

En la Copa Libertadores las cosas son peores. Pese a su brillante historia, América ha deambulado por el Grupo 4 con muchísima pena y nada de gloria.

En la primera fecha dio una buena pelea, pero terminó derrotado 1-0 en casa del Defensor Sporting de Uruguay. Luego recibió a Sao Paulo de Brasil y sólo pasó vergüenzas. 1-3 quedó el marcador.

En la tercera y cuarta jornadas protagonizó empates (1-1 y 0-0) frente a su compatriota Independiente Medellín. Salvo que ocurra un milagro en los otros duelos de la serie, los ‘diablos rojos' no tienen un solo motivo para soñar con los octavos de final.

En resumen, el trece veces monarca colombiano ha jugado doce partidos oficiales en 2006 y sólo ha podido ganador dos (en las dos primeras jornadas de la Copa Mustang I).

¿Qué pasó con el América? Hasta ahora nadie tiene la respuesta. Las justificaciones no terminan de convencer.

Tras el título de 2008, el arquero uruguayo Adrián Berbia se fue para el Atlético Junior y el estelar lateral Pablo Armero ‘alzo vuelo' rumbo al Palmeiras de Brasil, pero el equipo tuvo continuidad en cada una de sus líneas.

La inestabilidad económica que ha golpeado al club por décadas sigue idéntica. Sin embargo, eso no fue impedimento para que los ‘diablos' brillaran el año anterior.

El estratega maneja los mismos conceptos tácticos y sigue confiando en el poder ofensivo de hombres como Adrián Ramos y Víctor Cortés, dos de los constructores de las dichas en 2008.

América no debería haber cambiado, pero cambió. La hinchada que tantas veces festejó en los últimos meses ahora anda cabizbaja y busca respuestas.

El mejor equipo del país ya no mete miedo y es triste protagonista en un Torneo Apertura que se ha acostumbrado a ver equipos históricos en medio de las crisis.

Cali (Valle del Cauca)