Mayo 24, 2009

Polémica victoria de Once Caldas lo deja como líder del Grupo A

Bajo la conducción arbitral de Sebastián Valencia, el encuentro que abrió los cuadrangulares semifinales de la Copa Mustang, por el Grupo A, dio inicio a las 3:30 p.m.

Once Caldas, con la necesidad de hacer respetar su estadio Palogrande, tomó la iniciativa en los primeros minutos del encuentro y a través de un cabezazo desviado del uruguayo Jorge Daniel Cazanova y un remate de media distancia de John Viáfara intentó, sin éxito, abrir el marcador.

Boyacá Chicó no lograba acomodarse en el terreno de juego y veía, al minuto 12, cómo el conjunto ‘albo' le creaba una nueva opción de anotar.

El peruano Johan Fano, con potente remate de media distancia, obligó al arquero Walter Noriega a enviar el balón al tiro de esquina.

Pasaron los minutos y los ‘albos' perdieron claridad. Chicó se tomó confianza y empezó a acercarse sobre predios contrarios.

Cuando el reloj señalaba el minuto 22, un contragolpe de los ‘ajedrezados' terminaría dejando ‘mano a mano' a Edwin Movil ante el arquero Héctor Fabio Landázuri. El volante desperdició la opción.

El partido se hacía muy parejo. Las faltas se volvieron reiterativas y las emociones pasaron a un segundo plano.

Y ante tanta interrupción en mitad del terreno, sería precisamente el aprovechamiento de dos ejecuciones de pelota parada las que originarían las anotaciones de la etapa inicial.

El primero en ‘pegar' sería Boyacá Chicó, que luego de un cobro desde el sector derecho ejecutado por el argentino Miguel Caneo al centro del área ‘alba', vio cómo el volante Johan Viáfara, en su desesperación por anticipar a los rematadores boyacenses, terminó, con su mano, empujando la esférica en su propia portería.

Autogol ‘albo' que silenció el estadio de Manizales (minuto 29).

El tanto le cayó como un ‘baldado de agua fría' al equipo local, que perdió ‘los papeles' y vio cómo Caneo, a través de un nuevo tiro libre, estuvo a punto de ampliar diferencias. El arquero Landázuri salvó.

Cuando todo parecía indicar que los dirigidos por Javier Álvarez se irían perdedores al descanso, un nuevo cobro de pelota quieta finalizaría con el cabezazo de Alexis Henríquez para poner el 1-1.

Para la etapa complementaria el partido mantendría el ritmo lento de la primera parte.

Un error garrafal del arquero Landázuri, al intentar rechazar el balón con sus pies, estuvo muy cerca de transformarse en la ventaja visitante.

El balón despedido por el guardameta se estrelló en la pierna del delantero Marco Pérez, y salió en busca del arco ‘albo'. La esférica, lentamente, se perdió a pocos centímetros del palo izquierdo.

Sin un claro dominador pasaron los minutos. Caneo, de los ‘ajedrezados', empezó a empujar a su equipo hacia la victoria. El argentino, con disparo colocado, estrelló la esférica en el palo alto de Landázuri.

Chicó parecía tener un poco más de fuerza para buscar terrenos rivales, sin embargo, una polémica acción en la que intervinieron el delantero argentino del Caldas Ariel Carreño, y el defensor visitante Ever ‘Chaca' Palacios terminaría desequilibrando el partido.

Carreño, en velocidad, se internó en el área ‘ajedrezada' y luego de sacarle ventaja en carrera a Palacios se botó. El árbitro Valencia le ‘comió cuento' al atacante y decretó penalti.

La decisión hizo que los ánimos se caldearan en la delegación boyacense, y producto de los reclamos el defensor Palacios fue expulsado.

Luego de tres minutos de para por la determinación, el peruano Johan Fano tomó la responsabilidad del cobro y con potente remate de pierna derecha decretó el 2-1 final (minuto 78).

Las últimas acciones del partido fueron de trámite. Once Caldas le cerró todos los espacios a un cansado Boyacá Chicó, que se quedó sin respuesta.

El equipo de Manizales sumó sus primeros tres puntos en el torneo, que lo dejaron como líder del Grupo A.

En la segunda fecha de los cuadrangulares semifinales, que se disputará este miércoles, Once Caldas visitará a la Equidad en Bogotá. Boyacá Chicó recibirá a Tolima, en Tunja.