Agosto 6, 2009

Nacional dice que hay persecución, tras sanción de la Dimayor

La sanción obedeció a los disturbios que protagonizaron los aficionados del equipo antioqueño el sábado anterior en el estadio Centenario de Armenia. Además, el club tendrá que pagar una multa de $3'975.200.

Los hechos violentos se registraron en el entretiempo del partido ante Quindío. Varios aficionados se enfrentaron a los policías del estadio con objetos cortopunzantes, dejando a tres uniformados heridos, 20 aficionados detenidos y varios daños en el escenario deportivo.

El escenario ‘cafetero' también fue castigado por la inseguridad y el mal manejo de los disturbios.

"Estamos al frente de una mano negra y persecución en contra de Nacional porque en el reglamento no aparece que el visitante sea el responsable del espectáculo. En los últimos años se han presentado hechos más graves con equipos como América, Cali y Millonarios y la Comisión Disciplinaria de la Dimayor no ha medido con el mismo rasero", señaló Marulanda a medios de prensa.

"Nacional ha sido pionero en la elaboración de proyectos sociales, porque somos los más interesados en que la violencia se aleje de los estadios, pero cuando las decisiones son con mano negra no las podemos compartir", comentó Marulanda, tras confirmar que la decisión será apelada, por lo cual no aplicará para el próximo partido entre Atlético Nacional y del Deportes Tolima.

"No tiene razón de ser que nos cierren el Atanasio dos fechas cuando en Armenia nosotros no organizamos el partido y antes intentamos controlar la situación con unos hinchas que en su mayoría no eran de Medellín. Noto una persecución para Nacional y por eso los dueños del plantel y todos los directivos debemos sentar un precedente con una posición ejemplar", agregó el directivo.,

El presidente del equipo verde de Antioquia reconoció que hay que tomar determinaciones, pero en común acuerdo e iguales para todos.

"Todos debemos buscar las salidas y no dejar que una Comisión se ensañe con una institución ejemplar como Nacional, que también necesita de su afición para su economía y no ha hecho más que buscarle la salida al problema, que no es de un equipo sino del Estado por la responsabilidad social que debe tener", dijo.

Resolución de sanción expedida por la Dimayor:

ARTÍCULO 7°.- Plaza Medellín (Corporación Deportiva Atlético Nacional). Sancionada con dos (2) fechas de suspensión a puerta cerrada y multa de tres millones novecientos setenta y cinco mil doscientos pesos ($3.975.200,00) por mal comportamiento de los seguidores del Atlético Nacional en el partido Deportes Quindío - Atlético Nacional del día 1 de agosto de 2009 Copa Mustang realizado en el Estadio Centenario de la ciudad de Armenia con la obligación de indemnizar los perjuicios materiales causados a las instalaciones de dicho escenario.

Por informes oficiales y a través de medios de comunicación de amplia difusión nacional, la Comisión tuvo conocimiento de los incidentes protagonizados por las barras de Atlético Nacional ubicadas en el sitio asignado para los seguidores del equipo visitante en el Estadio Centenario de Armenia con ocasión del partido de la referencia, los cuales alteraron el desarrollo normal del encuentro y causaron graves destrozos en las instalaciones del escenario deportivo. Los elementos probatorios allegados para consideración y análisis de la Comisión, dan cuenta de una situación de violencia por parte de las barras del Club Atlético Nacional, traducida en escenas de crudo vandalismo que desbordan los límites naturales de un comportamiento colectivo.

En criterio de esta Comisión, no cabe duda que se trata de hechos altamente reprochables que por su extrema gravedad, ameritan sanciones ejemplares que conduzcan a erradicar el flagelo de la violencia en el fútbol y a preservar de manera efectiva el orden, la paz y la tranquilidad en los escenarios deportivos. Para la imposición de esta medida se analizaron los antecedentes de la plaza, el comportamiento particular de las barras de Atlético Nacional y el agravante superlativo de haber trasladado en forma deliberada los desmanes y la violencia a otros escenarios del entorno deportivo del país, para causar conmoción y desconcierto.