Septiembre 19, 2009

Santa Fe y Junior se sacaron ‘chispas’ en ‘El Campín’

Desde el pitazo inicial, Junior salió en busca de su primera victoria como visitante en la Copa Mustang II y encerró a Santa Fe en su propia mitad de campo.

El conjunto local lucía impotente ante un once barranquillero que manejaba el balón a su antojo con toques rápidos y precisos.

La dupla Hernández-Gutiérrez se juntó y muy rápidamente logró hacer daño. El ‘10' barranquillero sacó de sus botines uno de sus acostumbrados pases al vacío y dejó en inmejorable posición de gol al delantero, quien luego de sacar con un quiebre de cintura a dos defensores remató con potencia ante la salida del arquero Agustín Julio.

El 0-1 era un justo premio a lo realizado hasta ese momento por el equipo de Julio Comesaña.

Los minutos pasaron y Santa Fe no reaccionaba. Para agravar el mal momento ‘cardenal', el delantero José Adolfo ‘Trencito' Valencia vio la tarjeta roja a escasos segundos de que el árbitro José Luis Niño señalara el final de la primera parte.

Con un jugador menos, el marcador en contra y 45 minutos por delante, Santa Fe tuvo que arriesgar. Los espacios en defensa hicieron que Junior creara múltiples oportunidades de gol, pero la mala puntería ‘tiburona' y el arquero Agustín Julio impidieron que el resultado se incrementara.

A los 63 minutos, una jugada magistral de Yulián Anchico le devolvió el respiro a la hinchada santafereña. El volante, tras enganchar hacia el centro y soltar un potente remate a ras de piso, puso el 1-1 parcial.

Sin embargo, la alegría roja duraría muy poco, ya que los socios ‘fantásticos' de Junior volvieron a aparecer para poner nuevamente en ventaja a los de visita.

Esta vez se intercambiaron los papeles y fue Gutiérrez el que le puso el pase gol a Hernández. El ‘príncipe' remató por entre la humanidad de Julio y el primer palo para decretar el 1-2.

La buena cantidad de seguidores junioristas que se dieron cita en el estadio bogotano prendieron la fiesta. El triunfo parecía ‘cocinado'.

Sin embargo, Santa Fe hizo gala de su apodo de ‘león' y sacó toda su fuerza para, en una jugada milagrosa en la que se juntaron el argentino Daniel Néculman y Mario Gómez, decretar el empate final a dos tantos.

A Junior la igualdad le dolió en el alma por las reiteradas oportunidades de gol desperdiciadas. Para Santa Fe, el 2-2 supo a victoria.

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