Noviembre 17, 2008

Pereira y Bucaramanga, las dos caras de la moneda

La fiesta estaba lista y quienes la armaron la gozaron. Los hinchas "rojiamarillos" colmaron las graderías del estadio Hernán Ramírez Villegas, gritaron, aplaudieron, sufrieron y animaron.

En el terreno de juego los once hombres vestidos de rojo y amarillo batallaron ante Bucaramanga, una escuadra que este domingo repitió la historia negra del 6 de noviembre de 1994, cuando de manera paradójica descendieron en el mismo estadio.

Ambos conjuntos cogieron con "pinzas" el compromiso que desde el punto de vista futbolístico no fue el mejor. En juego estaba la permanencia en la primera división, pero además de eso, la clasificación a los cuadrangulares semifinales por parte del Pereira.

Los "matecañas" hicieron la famosa "moñona". Conservaron la categoría -primer objetivo planteado- , no juegan la promoción y se metieron en el grupo de los ocho mejores equipos del campeonato.

La celebración no podía ser más grande. Los goles anotados por Juan Martín Parodi, Carlos Darwin Quintero y Leonardo Medina, los dos primeros de pena máxima, hicieron gritar a todo pulmón a los seguidores "matecañas".

La cara de la desazón

Bucaramanga vivió el lado triste. Algunos jugadores se envolvieron en llanto, dolor, se taparon su cara con la camiseta y apagaron la ilusión "leoparda".

Sherman Cárdenas, el más destacado, no pudo ocultar sus sentimientos; el
veterano René Higuita le sirvió de consuelo para darle un nuevo aliento.

Deportivo Pereira, que al finalizar el encuentro pareciera que se hubiera ganado un título, ahora deberá medirse en los cuadrangulares semifinales ante América, Cali y Junior.

En rueda de prensa el técnico Luis Fernando Suárez, al lado de su equipo de trabajo manifestó: "es un gusto para nosotros hacer que la ciudad celebre y esté contenta. Es un grupo muy bueno, de personas con categoría y eso lo llena a uno de orgullo".

Colprensa