Abril 7, 2009

Porto y Arsenal sacaron empates valiosos en los cuartos de final de la Liga de Campeones

Un Porto en plenas facultades le enredó la vida en Old Trafford al campeón europeo y líder de la Liga Premier, un Manchester United que partía como favorito y que tendrá que trabajar muy duro, a raíz del empate a dos en su estadio, en la vuelta para continuar defendiendo la Copa de Europa.

Fue un partido apasionante en el que el conjunto luso no se dejó amilanar ni por un instante por la fortaleza de su anfitrión.

La ausencia del central ingles Rio Ferdinand se hizo notar. Su suplente, Johnny Evans, cometió una negligencia en la zaga que puso las cosas en bandeja para que el Oporto se pusiera por delante cuando tan sólo habían pasado 4 minutos.

Increíble. Contra todos los pronósticos que vaticinaban un dominio incuestionable del once anfitrión, fue el uruguayo Cristian Rodríguez el hombre que abrió el marcador, perforando la portería del holandés Edwin Van der Sar.

El United despejó un lanzamiento de esquina; el extremo luso Cristiano Ronaldo perdió la pelota y permitió al Porto volver a la carga. Evans despejó con poca vista, lanzando el balón a los pies del "Cebolla" Rodríguez, que dio ventaja al conjunto portugués.

De nuevo otro fallo defensivo, aunque esta vez del Porto, devolvió la paz a las gradas del "Teatro de los Sueños". Cometió la torpeza Bruno Alves, con un terrible pase hacia atrás y sin mirar, a su portero, el brasileño Helton, que aprovechó el inglés Wayne Rooney para rematar e igualar el marcador.

Cristian Rodríguez, el autor del gol portugués, seguía siendo la principal amenaza del United, con otra buena ocasión en el minuto 20 que logró despejar, ahora sí, Nemanja Vidic.

La formación de Alex Ferguson, que gozó de mayor posesión del balón, pero creó menos ocasiones de gol en el primer acto, empezó a atacar el área del Porto de manera más incisiva cerca del medio tiempo.

Tras el paso por vestuarios, el Manchester se volcó en apretar el área de su rival, mientras que el Porto no lograba traspasar las defensas británicas.

Siguieron buenas jugadas combinadas del coreano Park Ji-Sung y del luso Cristiano Ronaldo; de Ronaldo y de Rooney. El Manchester irradiaba peligro pero los tutelados por el escocés Ferguson no atinaban con sus amagos a los dominios de Helton.

En las filas inglesas, Ronaldo y Rooney protagonizaron momentos de vértigo en el último cuarto de hora.

El internacional argentino Carlos Tévez, que saltó al campo en el minuto 72 en sustitución de Scholes, firmaba el segundo gol para el United, con un certero remate a un genial pase de tacón de Rooney.

Pudo haber sido el gol de la victoria, pero el Porto replicó con contundencia para añadir drama al final del encuentro.

Fue otro argentino, Mariano González, totalmente desmarcado por la izquierda del ataque luso, el que viraba de nuevo el guión del partido para culminar un contraataque y dar a su equipo el tanto del empate, sellando un resultado valiosísimo para el conjunto portugués en su andadura por Europa.

En el otro partido del martes, el Villarreal no pudo superar al Arsenal en El Madrigal y empató a un gol con el equipo londinense, por lo que su deseo de revancha por la eliminación ante el mismo rival hace tres años deberá esperar al partido de vuelta de estos cuartos de final de la Liga de Campeones.

El partido empezó con un ritmo de juego muy alto. Los dos equipos trataban de imponer su estilo, aunque en los primeros minutos quizá fue el Villarreal el que llevaba ligeramente el peso del encuentro.

Un cañonazo desde fuera del área de Marcos Senna serviría para abrir el marcador a los diez minutos de juego. El meta español del equipo inglés Almunia no pudo hacer nada para detener el poderoso disparo del hispano brasileño.

Sin embargo, el gol espoleó al Arsenal, que empezó a mandar con claridad, ya que el brillante centro del campo del conjunto inglés complicaba el trabajo de los locales, aunque el sistema defensivo del chileno de Manuel Pellegrini funcionaba a la perfección.

El Villarreal logró superar esta fase de mayor empuje del equipo londinense, que vio como Almunia debía retirarse por lesión. De hecho, el Arsenal empezó a desesperarse ante la buena colocación del equipo español y el peligro que llevaban los locales en la frontal del área inglesa.

El equipo de Arsene Wenger se diluyó en la misma medida que la aportación el español Cesc Fabregas descendía en el centro del campo. Así, el Villarreal se creció y tocaba el balón con celeridad ante un rival desconcertado que antes del descanso se vio obligado a hacer dos cambios por lesión.

En la reanudación, el equipo español empezó con la fuerza con la que acabó la segunda parte pero el Arsenal empezó a apretar conforme avanzaba este periodo.

En el minuto 65, Adebayor aprovechó un gran pase de Cesc para empatar el partido. El atacante del conjunto inglés controló con el pecho la magnífica asistencia del internacional español y marcó un tanto acrobático.

El gol hizo daño en las filas del equipo de Pellegrini, que había perdido el control del balón y no era capaz de liberarse del dominio que ahora ejercía el Arsenal, ya que en el centro del campo los locales se mostraban muy imprecisos, con numerosos pases fallados.

El mejor Villarreal reapareció en los diez últimos minutos. El cuadro local recuperó el mando del choque y puso en aprietos la meta inglesa, si bien sus intentos no encontraron la meta de Fabianski y ya no varió el 1-1 del marcador.