Mayo 11, 2011

Guardiola se quedó con el trofeo por el que llegó José Mourinho

La Liga no fue de ‘Mou', el personaje que llenó horas de prensa, radio y televisión con sus polémicas interminables. Se la llevó Pep Guardiola, quien comenzó a liderar la pugna Madrid-Barça el 27 de noviembre con un rotundo 5-0 en el Camp Nou.

Aquella noche comenzó a ganar la Liga el FC Barcelona. El aluvión de gran fútbol que expuso el equipo de Pep minó las esperanzas del Real Madrid. Era la jornada 13 y se produjo un punto de inflexión en el campeonato.

El Madrid, sin embargo, superó el bajón moral de inmediato. A la jornada siguiente ya ganó al Valencia 2-0. Desde ese momento, José Mourinho fue el referente de las salas de prensa. Y los líos, la polémica y los ataques del técnico portugués hacia los estamentos del fútbol, incluido el de los entrenadores, se convirtieron en el denominador común que "animó" las tertulias y debates futbolísticos.

En la hora del análisis deportivo, el Real Madrid -con 86 puntos en la tabla- no alcanzó al Barcelona por su falta de concentración y descuidos ante rivales de la parte baja de la tabla.

Cuatro derrotas y cinco empates. Demasiados desajustes para ganar una Liga aunque haya firmado, a dos jornadas del final, un total de 91 goles a favor, cifra descomunal en sus estadísticas ofensivas.

Los cuatro partidos que perdió el Real Madrid fueron ante el FC Barcelona (5-0)/jornada 13; Osasuna (1-0)/jornada 21; Sporting de Gijón (0-1)/jornada 30, y Real Zaragoza (2-3)/jornada 34.

Además de esos 12 puntos que se dejó por el camino, el Real Madrid de José Mourinho bajó el acelerador con cinco empates importantes en momentos donde los azulgranas siguieron con solidez y aumentó su ventaja en la tabla.

El Real Madrid igualó en el debut liguero ante el Mallorca (0-0); en casa del Levante (0-0)/jornada 5; en Almería (1-1)/jornada 19; en La Coruña (0-0)/jornada 25; y en casa ante el Barcelona (1-1)/jornada 32.

En resumen, la Liga se le fue al Real Madrid en sus enfrentamientos directos con el Barcelona. Sólo pudo sacar un punto de seis disputados en el gran duelo. Y luego, equipos como el Almería -ya descendido- y clubes que luchan en los últimos meses por evitar bajar -Osasuna, Real Zaragoza o Sporting- restaron las opciones del Real Madrid en el campeonato de la regularidad.

Mourinho litigó con todo el fútbol español. Hasta prácticamente el final, entró en acción en sus conferencias de prensa.

No le gustaron los árbitros, sus colegas del banquillo y puso pegas a que regaran el césped y a nivel interno echó un pulso a su director general, Jorge Valdano, con quien rompió relaciones profesionales y personales. También aprovechó los medios para insistir en el fichaje de un delantero, contra el criterio de la dirección deportiva. Finalmente, llegó Adebayor. Y se salió con su objetivo.

Pep Guardiola, en la víspera de jugar las semifinales de la Liga de Campeones, llegó a comentar incluso que Mourinho era "el puto amo en la sala de prensa" y añadió que se negaba a competir con él ante los micrófonos. Pep le retó a hablar en el campo. Y le ganó el pulso.

José Mourinho, desde que llegó al Real Madrid, siempre dijo que sus segundas temporadas son donde mejor se puede ver ya su trabajo táctico. De momento madrugó para fichar. EL turco Nuri Sahim, del Dortmund, es su primer eslabón de la campaña 2011-2012. Su objetivo: arrebatar el cetro a Guardiola.