Marzo 14, 2009

Real Madrid le hizo ‘pagar los platos rotos’ a Athletic de Bilbao

Aunque el marcador pareció fácil a favor del conjunto blanco, los merengues tuvieron que trabajar mucho, ya que, pese a que se pusieron 0-2 (Robben y Heinze) a la media hora de juego, luego vieron como el Athletic les empataban a 2 antes del descanso (Heinze, en propia puerta y Llorente), estando en inferioridad numérica tras el 1-2.

En la segunda mitad, no obstante, los contraataques visitantes fueron letales una vez que Huntelaar puso el 2-3. De nuevo Huntelaar e Higuaín, de penalti, cerraron un marcador al que la grada de 'La Catedral' puso en cuestión hasta el punto de acabar ovacionando a Muñiz Fernández en las decisiones que tomaba en la parte final del choque. Antes, le había recriminado en muchísimas ocasiones. El Athletic acabó con tres tarjetas rojas y siete amarillas. El Madrid, con 4 amonestaciones.

El Madrid solventó así una situación delicada y continúa con su persecución al Barcelona; el Athletic, por su parte, sigue estancado en la tabla después de una segunda vuelta en la que solo ha sumado 5 puntos, solo 2 en los últimos seis partidos.

De inicio, Joaquín Caparrós puso sobre el campo de juego todo lo que tiene, con Toquero al lado de Llorente, igual que ante el Sevilla hace diez días, el histórico partido que devolvió al Athletic a una final de Copa.

Juande Ramos, por su parte, dejó a Higuaín en el banquillo, colocó a Sneijder por delante Lass Diarrá y a Marcelo de interior izquierdo.

Una irrelevancia, no obstante, las alineaciones de ambos equipos ante el estado de ánimo con el que acometieron un choque que ya para el minuto 5 puso nervioso a San Mamés.

Poca cosa para como se fue poniendo después ante el arbitraje de Muñiz Fernández, que no gustó nada a la grada, y el comportamiento de Casillas en la jugada que provocó la expulsión de Yeste.

Si el meta madridista hizo algo de teatro, enfadado porque el Athletic no echó el balón fuera con Sneijder en el suelo, fue el centrocampista vizcaíno el mayor responsable de su expulsión, incluso aún siendo rigurosa.

Esa tarjeta fue una de las muchas que mostró el árbitro asturiano, que en el minuto 4 había amonestado a Iraola y Koikili. Alguna más se le quedó en el bolsillo ante las acciones con los codos por delante de Diarrá, Huntelaar y Heinze en los primeros compases del choque.

El aspecto extradeportivo tuvo más protagonismo en la primera parte, a pesar de que acabó con un increíble empate a dos. En lo estrictamente futbolístico, un jugador estuvo muy por encima de todos los demás.

Fue Robben, imperial e imparable en las arrancadas individuales. Su gran primera parte hizo insufrible el partido para Koikili, que, lastrado por su temprana amarilla, fue sustituido tras el descanso.

El primer gol fue consecuencia de una primorosa acción del holandés, que terminó una espectacular galopada con un quiebro y un impresionante disparó a la parte baja del larguero.

Aumentó distancias el Madrid con un buen centro a balón parado de Sneijder que remató en plancha Heinze ante una defensa descolocada y sin barrera que impidiese el centro del holandés.

Parecía todo escrito a la media hora del partido, pero el Athletic devolvió fuego al choque con una acción de mala fortuna de Heinze, que metió en su propia portería un centro desde la línea de fondo de David López que buscaba a Toquero.

Encontró otra jugada el Athletic que le dio más vida aún. Un centro a balón parado de David López que remató Llorente y se le coló a Casillas entre las manos. Un grave error que no suele cometer el de Móstoles.

Habían hecho lo más difícil los locales, pero nada más retornar de vestuarios tras una primera mitad con 4 minutos de añadido se le volvió a marchar de las manos lo que era un valioso empate tras ir 0-2 abajo y con un hombre menos desde el 1-2. Raúl encontró a Huntelaar y el holandés marcó su primer gol de la noche por donde nadie lo esperaba.

Tocó a rebato el Athletic y provocó cuatro tiros de esquinas seguidos. Pero daban más miedo las contras del Madrid, que en una bien llevada por Robben puso el 2-4 otra vez con gol de Huntelaar.

Fue el principio del fin del partido, más abocado a una goleada blanca que a un nuevo acercamiento local dada la inferioridad numérica y el fútbol a la desesperada del Athletic. Y la goleada llegó tras un penalti, cuestionable, de Iraola a Marcelo que transformó Higuaín.

Valencia no pudo con Recreativo

Las esperanzas del Valencia de clasificar a alguna de las competencias continentales de la próxima temporada sufrieron otro golpe este sábado, con el empate 1-1 en casa con el Recreativo Huelva por la jornada 26 de la liga española de fútbol.

El extremo Pablo Hernández salvó al Valencia de una tercera derrota consecutiva en la liga con un gol a los 83 minutos, luego de que Javier Camunas le diera la ventaja al visitante a los 55.

El local terminó con 10 hombres luego de que el capitán Carlos Marchena fuera expulsado tras ser amonestado con una segunda tarjeta amarilla cuando faltaban 16 minutos para el final del encuentro.

El Valencia, dirigido por el técnico Unai Emery, no ha ganado un partido desde comienzos de febrero, por lo que ha caído al octavo lugar de la tabla de posiciones con 40 puntos.

El club está envuelto en problemas financieros que ha forzado demoras en pagos a sus jugadores y a suspender la construcción de un nuevo estadio.