Junio 1, 2009

Con nuevo técnico y Florentino Pérez, Real Madrid inicia un nuevo camino

Otros nombramientos importantes fueron los de Jorge Valdano como nuevo director general del Real Madrid; Miguel Pardeza como director deportivo y Zinedine Zidane como asesor de Pérez, quien inició su segunda etapa al frente del Real Madrid con su proclamación tras ser el único candidato presentado.

El Villareal explicó que la mañana de este lunes se mantuvieron los primeros contactos con el Real Madrid y que "como es lógico entre dos clubes que se llevan bien, se ha cerrado un acuerdo".

Respecto a si Manuel Pellegrini ha tenido que abonar la cláusula de cuatro millones de euros para la invalidación del contrato, Llaneza se limitó a señalar que "ha sido un acuerdo positivo para las partes".

"Se puede decir que ha sido un acuerdo provechoso entre dos clubes que se llevan bien, y más con la llegada del nuevo presidente, Florentino Pérez", insistió Llaneza, quien no quiso revelar si en la operación se ha tratado de incluir a algún jugador del Real Madrid.

Respecto a la posibilidad de que Pellegrini quiera llevarse al Real Madrid a algún jugador del Villarreal, Llaneza dijo que lo que realmente le preocuparía es que no quisiera a ninguno.

"Se marcha un entrenador amigo por la puerta grande y ahora esperemos que venga otro gran entrenador", agregó en su alocución el consejero delegado del Villarreal.

Llaneza hizo estas declaraciones tras conversar durante media hora con Pellegrini, quien visitó la ciudad deportiva del Villarreal para despedirse, aunque no quiso hacer declaraciones hasta que su representante cierre su contrato con el Real Madrid.

Regreso de Florentino

Por otra parte, el nuevo presidente del Real Madrid retornó al equipo capitalino luego de lograr en su anterior mandato salvar de la ruina económica al club, aunque no pudo garantizar la avalancha de títulos que la afición exigía de un equipo de estrellas calificado como "galáctico".

Sobresaliente en su gestión económica, la política de confeccionar una plantilla repleta de estrellas acabó por pasarle factura y renunció de forma irrevocable el 27 de febrero de 2006, después de casi seis años de gestión.

Hasta la sequía de galardones, el Madrid de Pérez había acumulado siete títulos (dos Ligas, una Copa de Europa, una Intercontinental, dos Supercopas de España y una Supercopa europea). Sólo se le resistió la Copa del Rey, sobre todo en la final que perdió en el Santiago Bernabéu de marzo de 2002 ante el Deportivo de La Coruña, en el año en que el club celebraba su centenario.

Pérez intentó llegar a la presidencia del Madrid por primera vez en 1995, pero fue derrotado por Ramón Mendoza. En su segunda oportunidad venció a Lorenzo Sanz, el 16 de julio de 2000.

Durante su primer mandato, Pérez acabó con la astronómica deuda del Real Madrid y en seis años convirtió al club blanco en el más rico del mundo, con una facturación de 276 millones de euros, según un estudio de la empresa "Deloitte".

Pocos días después de su nombramiento, Pérez dio el primer golpe de lo que iba ser su estrategia en materia futbolística, el fichaje de una estrella por año, origen al final de lo que se dio a llamar el "equipo galáctico".

Pérez, al que acompañó Jorge Valdano como director deportivo, presentó al barcelonista Luis Figo como nuevo jugador de la plantilla después de pagar la cláusula de rescisión de 61,7 millones de euros.

Justo un año después, contrató al jugador francés Zinedine Zidane, del Juventus, por 75,1 millones de euros, el fichaje más caro en la historia del fútbol. Mientras, el equipo se hizo con el título de la Liga 2000-01 y en agosto de 2001 ganó la Supercopa.

Los golpes de efecto siguieron en temporadas posteriores con la incorporación de Ronaldo (45 millones), Michael Owen (12), Beckham (25) y Robinho (24,5). Con estas estrellas, nació el apelativo de "galáctico", un término que disgustaba a todos y en especial a Alfredo Di Stéfano.

"A mí esa palabra, galácticos, no me gusta un carajo", dijo en una ocasión el presidente honorario del Madrid.

Seis entrenadores en seis años (Del Bosque, Queiroz, Camacho, García Remón, Luxemburgo y López Caro) ilustraron el fallido objetivo de formar un verdadero conjunto, lo que llevó a una prolongada racha de desencantos deportivos que condujeron a la renuncia de Pérez, quien admitió que su principal error había sido "maleducar" a sus estrellas, de las que llegó a decir que redujeron su hambre de éxito.