Agosto 5, 2009

Real Madrid gastó más dinero en contrataciones que los equipos poderosos de Inglaterra

Un total de 260 millones de euros usó el club merengue para esta nueva etapa ‘galáctica'.

Compras, ventas, cesiones, intercambios y cómo no, rumores. Los ingredientes típicos del fútbol en los meses de verano ocupan las páginas de los diarios, copadas este miércoles en Inglaterra por el traspaso de Xabi Alonso al Real Madrid.

Sellar la adquisición del goleador luso, procedente del United, costó al club blanco 80 millones de libras (unos 94 millones de euros); y los medios en Reino Unido dan como cifra por los servicios de Alonso, hasta ahora jugador del Liverpool, 30 millones de libras (unos 35 de euros).

El brasileño Kaká tampoco resultó barato. La directiva madridista soltó nada menos que 67 millones de euros al Milán para vestir de blanco al brasileño.

El diario "Daily Mail" recuerda en su contraportada que el Real Madrid lleva, gastado hasta la fecha, unos 220 millones de libras (lo que viene a ser unos 260 de euros).

Ahorrando en la Liga Premier

En la "Premier" se vive una pretemporada bastante sobria en cuanto al presupuesto destinado a mejorar y ampliar los equipos.

Los grandes tiburones de esta competición se apretaron el cinturón tal y como exige el delicado clima económico mundial. Nada de excesos y a tirar, siempre que se pueda, de la cantera.

En plena crisis financiera, tan sólo el Manchester City gastó sin remordimientos al reforzar una escuadra que se propone ser rival directa de los cuatro "intocables", el Manchester United, el Chelsea, el Arsenal y el Liverpool.

Este club, propiedad del Abu Dhabi United Group, compró al Arsenal al atacante togolés Emmanuel Adebayor y al marfileño Kolo Touré (por los que abonó las cantidades de 29 y 17 millones de euros respectivamente); a Carlos Tévez, del Manchester United (35 millones) y al paraguayo Roque Santa Cruz, procedente del Blackburn Rovers, por 21,2 millones y al centrocampista Gareth Barry, del Aston Villa (por 13,9 millones de euros).

Por su parte, el Arsenal, al que podría regresar hipotéticamente, según los tabloides, el francés Patrick Vieira, un ex "gunner" legendario, tan sólo concretó un fichaje en lo que va de verano, el del defensa belga Thomas Vermaelen, procedente del Ajax Amsterdam, por la modesta cifra de 11,8 millones de euros.

Otra entidad que no cometió excesos fue el Manchester United, más que discreto en sus gastos pese a su saneada cuenta corriente.

Ya sin Ronaldo, a Old Trafford se incorporaron en estos últimos meses el delantero francés Gabriel Obertan, del Bordeaux (3,5 millones de euros); el atacante inglés Michael Owen, del Newcastle United y que no les costó nada; y el centrocampista ecuatoriano Antonio Valencia, del Wigan (18 millones de euros).

Otro de los "top four", el Liverpool del español Rafa Benítez, que acaba de desprenderse de Alonso por unos 35 millones de euros, tal y como apunta la prensa inglesa, es modesto hasta la fecha.

Los "reds" tienen ya en sus filas al defensa francés Chris Mavinga, ex Paris St. Germain, al zaguero internacional inglés Glen Johnson, del Portsmouth, por 20, 5 millones de euros y están, supuestamente, detrás del italiano Alberto Aquilani.

Y en Stamford Bridge, estadio del Chelsea y para muchos cuna del derroche gracias al presupuesto sin fondo de su propietario, el magnate multimillonario Roman Abramovich, el club no tiró la casa por la ventana.

Además de estrenar técnico en el italiano Carlo Ancelotti, el propietario de los "blues" incorporó a un compatriota, el centrocampista del CSKA Moscú Yuri Zhirkov por 21 millones de euros; al delantero Daniel Sturridge, del Manchester City y al portero Ross Turnbull, agente libre del Middlesbrough. Adquisiciones nada escandalosas para una cartera como la de Abramovich.

Berlusconi califica de "sacrilegio" los fichajes del Real Madrid

El primer ministro italiano y propietario del Milán, Silvio Berlusconi, dijo este miércoles que las cifras que alcanzaron los traspasos del Real Madrid y de otros clubes "en un momento de crisis como el actual parecen un sacrilegio".

Berlusconi criticó los altos precios que se pagaron por algunos jugadores ante los medios italianos y agregó que se trata de "un sinsentido que hace llorar a todos los balances de los equipos de fútbol".