Septiembre 12, 2009

Barcelona bajó de la nube al Getafe

Con Jeffren, Pedro y el ucraniano Chygrynskiy sobre el césped, la escuadra azulgrana intentó aplicar desde el pitido inicial la doctrina Guardiola. El toque, la contención y la posesión no sirvieron en esta ocasión. El Getafe, bien puesto sobre el campo, consiguió, por momentos, hacerse con la pelota. Cuando no era suya, esperaba agazapado para salir al ataque con mucho peligro.

Y eso que Míchel sorprendió con Adrián González en la medular. Todos esperaban a Javier Casquero, pero el canterano del Real Madrid se hizo con un puesto en las labores de organización. Y no defraudó. Su actuación fue excelente.

El Getafe metió terror a su rival en el primer periodo. Dos tiros a los palos, uno de Roberto Soldado y otro de Albín, estuvieron a punto de poner en apuros al Barcelona.

Ambas ocasiones fueron las más relevantes antes del cierre del primer acto. Antes, también lo intentó Pedro León con un disparo envenenado desde fuera del área. Víctor Valdés lo detuvo con algún problema.

En la reanudación, Míchel adelantó las líneas de su equipo y presentó una propuesta más atrevida. La nueva táctica del técnico del Getafe convirtió el partido en un duelo de ida y vuelta, donde el Barcelona tenía más cosas que ganar y menos que perder. Entonces, Guardiola sacó a su artillería pesada y metió miedo con Liones Messi y Andrés Iniesta sobre el césped.

La presencia de ambos imponía respeto. Del primero, dicen que está afectado mentalmente por la mala trayectoria de Argentina. Del segundo, que está bajo de forma. Pero cuando alguno tocaba el balón, el Getafe ponía cara de respeto.

Y así llegó el primer tanto del Barcelona. El miedo repentino de los madrileños trajo frutos para los azulgrana. Una pelota que Messi abrió a la izquierda hacia Abidal, y que éste dirigió al área al primer toque, fue suficiente para que Ibrahimovich empujara el balón a la red.

El jarro de agua fría sentó muy mal al Getafe, que perdió todo el empuje de la primera parte. Los pupilos de Míchel se agazaparon en su área con la esperanza de agarrar un contragolpe salvador. No funcionó. Después, intentaron de nuevo ser los dueños de la pelota. Tampoco fue efectivo. Y en esas, apareció de nuevo Messi para sentenciar el partido.

El argentino comenzó una jugada en el centro del campo, salvó a dos rivales, abrió a la izquierda hacia Ibrahimovich, y el sueco puso la pelota en la cabeza de Messi, que sólo tuvo que empujar con la cabeza el balón hacia la red. Su tanto acabó con cualquier esperanza de remontada. El Getafe era un cadáver andante. Messi se encargó de herir a los madrileños y después los remató.

Atlético Madrid igualó en casa

Frente a un Racing ordenado y claro en el juego, los pupilos dirigidos por el estratega Abel Resino igualaron como local 1-1 en un encuentro que mostro una imagen pobre y desalentadora del cuadro ‘colchonero' con una plantilla que insiste en los errores cometidos en partidos anteriores. El colombiano Amaranto Perea no jugó.

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