Noviembre 1, 2008

Barcelona goleó y ascendió a lo más alto de la Liga Española

El Barcelona se adaptó mejor al campo impracticable de la Rosaleda, prolongó su momento dulce y truncó la buena racha de un Málaga que, después de dos temporadas en Segunda División, volvía a recibir a uno de los grandes.

La lluvia estuvo a punto de cancelar el encuentro pero al final el colegiado Velasco Carballo, junto con los dos equipos, decidió que el enfrentamiento se disputara.

El Barcelona, técnicamente superior, no tardó en marcar. Una falta en la frontal del área de Apoño a Messi, la aprovechó Xavi en el m.5 para colocar el balón en la escuadra.

El Málaga no se amilanó. Empezó a coger el ritmo del encuentro y a pesar de las embestidas del Barcelona, un pase sobre Adrián, el disparo de éste lo detuvo Valdés y el rechace lo recogió el portugués Duda en la frontal del área, buscó camino para el lanzamiento y entró como una exhalación por toda la escuadra. Era el empate en el minuto 12.

La conducción del esférico era mala y también para los jugadores cuando se disponían a despejar cualquier tipo de peligro cerca de su portería. Y el mal despeje del brasileño del Málaga Weligton dentro del área grande le llegó a Leo Messi, que con un tiro raso batió por bajo a Arnau en el minuto 18.

El Málaga apostó fuerte tras el descanso y mantuvo los mismos jugadores que iniciaron el partido. Salió muy fuerte pero sin pegada. El Barcelona hizo un cambio, se marchó Iniesta y salió el delantero francés Henry. El galo fue el causante del tercer gol del equipo azulgrana en el minuto 52, al ofrecer un pase con la cabeza a Xavi, que sólo tuvo que empujar el balón. Parecía la sentencia.

El equipo blanquiazul no se esperaba ese tercer gol y bajó su intensidad. También las piernas fallaban porque el esfuerzo físico realizado había sido fuerte por lo pesado del terreno de juego.

Un lanzamiento de falta desde 30 metros de Alvés, tocó el palo derecho de la portería de Arnau y a punto estuvo de llamar a la goleada. El Barcelona, tanteando a su rival, y jugando a congelar el encuentro, hizo el cuarto en una falta lanzada por Alves, que desvió Weligton dentro de su propia portería. Faltaban 10 minutos para el final y el partido murió.

Valencia perdió y cedió la punta

El Racing de Santander en una noche marcada por el agua y la lluvia salió a flote al hundir al Valencia 2-4 en Mestalla en un partido bien jugado por el equipo cántabro y en el que el Valencia no estuvo a la altura de anteriores encuentros.

Fue una noche desapacible a la que el Racing, que llegaba con muchas urgencias, se adaptó mejor que el Valencia y con Tchité como estrella del partido, ganó tras sufrir tan sólo cuando el marcador era de empate a dos.

Al Valencia, no le salió nada y ni tan siquiera los cambios en el planteamiento que introdujo Unai Emery a lo largo del partido dieron para un empate en un encuentro que perdió con justicia, pero que en algunas fases del encuentro pudo ganar.

Los dos equipos iniciaron el encuentro con mucha intensidad y con la intención de hacerse con el control del juego desde el primer momento.

El Racing no había viajado a Valencia para defenderse y tratar de puntuar, sino a presionar al rival con sus líneas adelantadas y con dos delanteros que trabajaron para que el conjunto local no saliera cómodo con el balón.

Llovía, el campo estaba rápido y se jugaba a gran velocidad con el balón cerca tanto de una portería como de la otra y, en ese intercambio de golpes, el Valencia dispuso de las primeras ocasiones de gol, en especial una de Villa que elevó el balón por encima de Toño, pero sin conseguir que la pelota embocara la portería.

El Racing se adelantó en el marcador por medio de Tchité, que resolvió un contragolpe en la primera aproximación clara de su equipo. Cinco minutos después, un penalti sobre Joaquín fue convertido por Villa en el empate a uno.

Tras los goles y cada vez con más agua, el partido cambio: el Racing trató de aguantar un poco más la posición y el Valencia se desperdició algunas aproximaciones por exceso de conducción del balón.

Un impresionante disparo raso de Tchité, que dio en el poste antes de entrar puso el 1-2 en el marcador nada más comenzar la segunda parte, tras un descanso en el que había llovido mucho, por lo que el terreno de juego se puso muy pronto casi impracticable.

Acusó el gol el Valencia y el Racing se creció y, sobre todo, se adaptó mejor al mal estado del terreno de juego, por lo que su aproximaciones a la meta rival fueron mayores que las del Valencia.

Cuando quedaba media hora para el final, el técnico local Unai Emery buscó una opción nueva para salvar el partido y dio entrada a Morientes como delantero centro, junto a Baraja en el centro del campo, y puso a Vicente de lateral izquierdo para que el equipo fuera más ofensivo.

Al Valencia se costaba llegar, pero en un córner el balón se le escapó a Toño y Joaquín estableció el empate a dos. El estado de ánimo del equipo local cambió ante un rival que, ahora sí, empezó a pensar en el empate como un buen resultado.

Sin embargo, se repitió la historia y el equipo que estaba tocado fue el que marcó. Lo hizo, por tercera vez, Tchité, al rematar de cabeza una falta muy bien lanzada por Munitis.

Poco después, un gol en propia puerta de Albelda resolvió definitivamente un partido que deja al equipo valenciano sin el liderato y da al Racing mucho más que un respiro tras los marcadores de los últimos encuentros.

En otros compromisos de este sábado, Atlético de Madrid, con tantos del argentino Sergio Agüero, venció 2-0 a Mallorca. Athletic de Bilbao sucumbió 1-4 con Villarreal.

Málaga (España)

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