Diciembre 19, 2010

La vida no es color de rosa para el Inter

Benítez habló inmediatamente después de que su equipo se proclamara campeón del Mundial de Clubes ante el Mazembe congoleño en Abu Dabi.

Sin embargo, preguntado por periodistas a la salida de su domicilio en Milán, el máximo dirigente del Inter prefirió no hacer más comentarios sobre las palabras de su entrenador, quien pidió "respeto" por su trabajo, "apoyo" al equipo y más fichajes, en un claro mensaje a la directiva.

Las palabras del entrenador han sido "inapropiadas en cuanto al momento. Pero en este momento, de Benítez no hablo", comentó Moratti, en una reacción que los medios especializados en Italia interpretan como el enésimo episodio de desencuentros públicos en la complicada relación entre el español y el presidente del club.

Este domingo, el máximo dirigente del Inter fue preguntado además por la reacción del futbolista italiano Marco Materazzi, que se posicionó de parte del club tras las palabras de Benítez.

"Si tengo que responder a todas las cosas que dicen todos... En este momento estamos todos felices. Es normal que Materazzi diga que los jugadores están con el club", comentó Moratti.

El presidente del Inter, que cierra el año con un quinto título en sus vitrinas, explicó que en enero se hará algo en Milán para celebrar la consecución del Mundial de Clubes, algo "bonito y simpático también para los aficionados".

"No era un sueño. Sabíamos que afrontaríamos el compromiso con mucha seriedad y que podíamos conseguirlo. Quedamos en suspense hasta el final porque el fútbol es así, pero se veía que el equipo estaba suficientemente preparado para hacerlo bien. Hemos ganado y es fantástico", apuntó.

Inmediatamente después de adjudicarse el Mundial de Clubes, Benítez, muy cuestionado por los altibajos en el juego y los resultados del Inter, aprovechó una rueda de prensa para manifestar sus exigencias para que la situación del equipo mejore en la Liga italiana.

"Cuando llegué (el pasado verano) el club me había prometido tres fichajes para construir un equipo aún mejor, pero no llegó nadie. Soy un profesional serio y merezco respeto hacia mi trabajo", dijo Benítez.

"Ahora hay tres posibles caminos: o el club hace un proyecto y compra cuatro jugadores ya este enero, o seguimos así con el entrenador como único culpable o, incluso, el presidente habla con mi representante y encontramos una solución. El culpable no puede ser sólo el entrenador", añadió.