Enero 26, 2010

Por burlones fueron sancionados dos jugadores del Inter de Milán

La amonestación a Materazzi, de 36 años, llega "por haber lucido al final del partido una máscara carnavalesca con la figura del Silvio Berlusconi, entrando al terreno de juego para festejar la victoria con sus compañeros de equipo", reza el dictamen de Tosel.

Según comunicó la Liga de Fútbol de Italia en un comunicado, los hechos, criticados incluso por el ministro de Defensa, Ignazio La Russa, no acarrearán para el futbolista más que una amonestación equivalente a una tarjeta amarilla (la segunda en su cuenta particular), que no supone sanción.

Sobre el mismo derbi del domingo, el juez deportivo dispuso este martes además una sanción de dos partidos para el ex madridista Wesley Sneijder, quien actualmente juega en el Inter, por los hechos que llevaron a su expulsión durante la primera hora de partido.

La sanción de dos partidos al holandés llega por haber dirigido "un irónico aplauso y una expresión injuriosa" hacia el árbitro del encuentro, después de que éste amonestara a su compañero de equipo, el brasileño Lucio, por haber simulado una caída.

El Inter ha sido sancionado además con 7.000 euros de multa por haber permitido que algunos de sus seguidores lanzaran mecheros, hicieran explotar petardos y encendieran bengalas durante el encuentro, y con 2.500 euros más por haberse retrasado el inicio de la segunda mitad durante unos dos minutos de modo injustificado.

Materazzi llamó a Berlusconi para aclarar la broma

El defensa se comunicó telefónicamente este martes con el primer ministro italiano para explicarle su broma de la máscara que lució en el encuentro ante el Milán.

Durante la conversación, que se desarrolló en un tono amable y cordial, Berlusconi, que es también propietario del Milán, tranquilizó al jugador, a quien aseguró que entendió la broma y que no existía ninguna mala intención detrás de su actuación.

Dicha conversación telefónica tuvo lugar gracias al ministro de Defensa, Ignazio La Russa, gran seguidor del Inter, que tildó de "falta de estilo" la broma de Materazzi y que hizo de intermediario entre el defensa y el mandatario.