Febrero 10, 2009

Pablo Armero, el seleccionado más feliz

La dicha del número ‘7' es contagiosa. Sobre la grama del club Campestre de la capital risaraldense se mueve un hombre que disfruta de días de puro sol.

Armero, campeón de la Copa Mustang II de 2008 con América de Cali, se consolida a nivel internacional y parece tener su lugar en el equipo con el que Eduardo Lara disputará las jornadas 11 y 12 de las Eliminatorias.

En Palmeiras, por ahora, sólo hay cariños.

"Pablito o Armero, pero casi todos me llaman por el nombre: Pablito", explicó.

Pero también hay fútbol, del más veloz. El técnico Vanderlei Luxemburgo lo pone a punto como carrilero y al jugador las nuevas funciones lo llenan de satisfacción.

"Como carrillero se me da más facilidad de llegar al ataque y por ahí tirar un buen centro o hacer una diagonal o hacer un gol. Creo que lo más importante es que lo he asimilado muy bien".

Al unirse a la Selección Colombia, Pablo Armero tuvo que pasar su primer examen de portugués. Confiesa haberlo reprobado, pero su sonrisa, de oreja a oreja, deja abierta la oportunidad de una habilitación.

"Que les enseñara a hablar portugués (a sus compañeros), pero no sé todavía el castellano. Todavía no puedo enseñarles".

El lateral izquierdo llegó a la ciudad de Pereira para ofrecerle proyección y energía a una escuadra que ya tiene la mente puesta en las Eliminatorias Suramericanas al Mundial.

Colombia protagonizará la primera fecha FIFA de amistosos de 2009 en la noche del miércoles, ante Haití, y a finales de marzo medirá fuerzas con Bolivia y Venezuela en dos nuevos capítulos del clasificatorio para Suráfrica 2010.

Pereira (Risaralda)