Octubre 20, 2009

Hermano de Marcelo Bielsa revela por qué el técnico dejó la Selección Argentina

En declaraciones divulgadas este martes por la prensa, el ex funcionario consideró que "nada puede compensar ni pagar lo imposible que le hicieron la vida los empresarios del periodismo deportivo, que no son periodistas deportivos, son individuos muy vinculados con intereses, con ventas de jugadores de fútbol, con negocios particulares", sostuvo.

"Marcelo no es técnico de la Selección Argentina, entre otras razones, por estos indeseables, por estos sujetos que dictan cátedra de cómo hay que vivir y viven de una manera distinta en la práctica de su prédica", enfatizó el ex canciller argentino.

Marcelo Bielsa, quien fue seleccionador argentino entre 1998 y 2004, ganó gran reconocimiento en Chile con la reciente clasificación del equipo de ese país al Mundial de Sudáfrica 2010 y el triunfo ante Ecuador al finalizar las eliminatorias.

El rosarino, de 54 años, sigue recibiendo por estos días elogios del medio futbolístico y de la prensa chilena, que ya ha abierto el debate sobre su continuidad al frente del conjunto nacional una vez finalizado el Mundial del año que viene, cuando expira su contrato.

"Los medios de Buenos Aires lo que reivindican es el triunfo pero no el modo en que consiguió el triunfo. Eso es lo más valorable, pero nadie habla de eso, sólo dicen que clasificó a Chile tercero", sostuvo Rafael Bielsa, quien lamentó que su hermano no haya continuado como seleccionador argentino.

El ex canciller opinó que "hay una serie de valores de la sociedad chilena que coinciden" con los de su hermano y advirtió que "lo que en la Argentina era hosquedad, allá (en Chile) es contracción al trabajo; lo que en la Argentina era soberbia, allá es perfil bajo, humildad", añadió.

Curiosamente, Marcelo Bielsa, que ha sufrido innumerables críticas a lo largo de su carrera como seleccionador argentino, dejó el cargo cuando más unánimes eran los elogios, tras conquistar la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.

Su relación con la afición se volvió muchas veces áspera, especialmente tras el fracaso del equipo en el Mundial de Corea y Japón 2002, en el que no superó la fase de grupos.