Febrero 6, 2009

Brasil consiguió el título, Colombia quedó al borde del abismo

La primera mitad se inició con dominio brasileño. En cinco minutos, los hombres de casaca azul (Brasil debió utilizar su segundo uniforme) demostraron cualidades en fútbol colectivo y lentamente fueron ganando espacio en el terreno local.

Cuando apenas se cumplían 2', el volante Douglas se ‘coló' en el área rival, pero su remate fue contenido por el sistema defensivo.

Poco hacía Colombia para responder. Zagueros y mediocampistas de contención trabajaban a marchas forzadas, mientras que los creativos y los delanteros aguardaban algún balón que ofreciera posibilidades.

Cumplido el primer cuarto de hora, el libreto era el mismo. Brasil atacaba, atacaba y atacaba sin exigirse a fondo. Los ‘cafeteros' aguantaban y aguantaban sin arriesgar.

Sherman Cárdenas y Javier Reina, los ‘cerebros' en la plantilla de José Hélmer Silva, debieron retroceder para buscar algún tipo de control. El arquero Andrés Mosquera tuvo su primer amago de exigencia en el minuto 22 y respondió con calidad.

Finalmente, a los 30 minutos, se abrieron las cuentas. Era cuestión de tiempo. Un balón largo evidenció la lentitud colombiana y el atacante Walter superó a tres marcadores para decretar el 1-0.

Cinco minutos después, Douglas demostró potencia en su impacto y con envidiable precisión anotó la segunda diana para el vigente campeón suramericano.

Sin técnica y con mucha desesperación, Marco Pérez lideró el contragolpe colombiano. Nada fue suficiente. El primer tiempo se extinguió con justa victoria parcial para los brasileños y la sensación de que la escuadra ‘amarilla' no era rival.

Un premio sin consolación

Con toda la necesidad a cuestas y la amenaza de quedarse por fuera de la Copa Mundial acechando, la Selección Colombia Sub 20 inició el complemento a toda velocidad.

La rapidez estuvo a cargo del delantero Cristian Mejía, uno de los hombres con más desequilibrio en el torneo.

Esa presión, el espíritu del desesperado, permitió que a los 7 minutos los ‘cafeteros' por fin generaran una opción de gol. La zaga brasileña se equivocó y permitió que el defensor Hernán Pertuz probara un remate.

El zaguero goleador no tuvo puntería y su pelota, aunque paso cerca, no amenazó la puerta del arquero Renán.

A los 12', el brasileño Giuliano impactó de media distancia y el portero Mosquera atajó con espectacularidad.

El técnico Silva movió la nómina a los 14 minutos. El mediocampista mixto Elkin Blanco tomó el lugar de un Sherman Cárdenas que hizo muy poco para construir, por lo menos, el descuento de su escuadra.

Walter, el ariete de la Selección Brasil, siguió insistiendo sobre la puerta contraria y cuando el cronómetro marcaba 16 minutos, tuvo que apagar el grito de gol por falta de precisión.

Colombia amagaba, Colombia parecía tener la voluntad, Colombia tocaba la bola, pero en resumen, no fabricaba nada práctico para hacer menos dramática su suerte.

Pero se encendió una luz. Fue en el minuto 27, cuando Cristian Mejía se proyectó con su habitual velocidad y fue derribado en el área brasileña.

La pena máxima, una de las tantas que el atacante generó a favor de la selección en el Juventud de América, fue rematada por Pertuz, quien no le ofreció opciones al arquero.

Hernán Pertúz, defensor central, dejó las cosas 2-1 y celebró su tercera diana en el certamen.

El partido, disputado en el estadio José Antonio Anzoátegui de Puerto La Cruz (Venezuela), se puso mucho mejor.

Colombia le puso aún más corazón al asunto. Brasil sintió la presión de un contrincante hambriento. Marco Pérez, a los 34', no tuvo comodidad para rematar cruzado en una acción de velocidad que hubiera podido significar el empate.

Los partidos no siempre se equilibran con espíritu y esa fue la lección para los ‘pelaos' en la tarde del viernes. Con tres fracasos y un solo éxito en el hexagonal final, el equipo de Silva aplazó hasta la última fecha la definición de su futuro.

El próximo domingo, frente a Argentina, la Selección Colombia Sub 20 se despedirá de la edición 2009 del Juventud de América y dependiendo, además, de lo que pase en muchos compromisos, sabrá si regresa a casa con las manos vacías o con un pasaje a Egipto, donde se disputará el Campeonato Mundial Juvenil.