Noviembre 11, 2011

Colombia 1-1 Venezuela... poco premio para tantas opciones

Todo el país la vio: la lechuza del Metropolitano voló sobre el campo, se apoyó en uno de los arcos y se dio un banquete con un ratón que había cazado quién sabe en donde. Muchos pensaron que lo mismo iba a hacer Colombia con Venezuela: despacharlo, comérselo vivo, pero no. Una serie de errores nosn condenaron a un 1-1 injusto por el desarrollo del juego, pero justo castigo para la feria del desperdicio colombiana.

Porque sí, cuando se generan tantas opciones de gol como las que tuvo el equipo y no se gana, hay que empezar a señalar. Por supuesto, lo más fácil es resaltar la mala fortuna de Amaranto Perea, a quien el campo (en pésimas condiciones, por cierto) le jugó una mala pasada para que Frank Feltscher convirtiera el empate en el minuto 78. Pero antes de eso las culpas del empate ya tenían nombre. 

El primero, por supuesto, es el del técnico. Leonel Alvarez, claro, no tiene la culpa de que sus jugadores no convirtieran ni de que Ronny Vega se reivindicara de sus muñecas débiles en el gol de Freddy Guarín al minuto 11. Pero su tardanza en los cambios, especialmente en el de Teófilo Gutiérrez, fue evidente.

El ídolo de Barranquilla fue un fantasma en el campo durante el primer tiempo, y sólo nos dimos cuenta de su existencia con un gran remate al 43 que Vega salvó milagrosamente. Sin embargo, el mismo que cumplió una gran labor como pivote en Bolivia no tuvo más.

En el segundo tiempo trató de bajar y alimentar a Jackson Martínez (que también estuvo negado frente al arco venezolano), pero no se le vio cómodo y, lo peor, no buscó a James Rodríguez, de lejos el más destacado de los jugadores colombianos.

Para rematar, lo que desperdició en el minuto 59, solo frente al arco ídem, es imperdonable para un goleador de su talante.

Colombia fue dinámica y potente. James desde el comienzo asumió su labor de ser el dueño de la 10, y aunque no es un crativo clásico ofrece velocidad, desborde, cambios de frente espectaculares y se mueve muy bien con quienes lo acompañan, que esta vez fueron Jackson y Armero.

Leonel planteó un juego en el que el ataque era por los costados, con Martínez pivoteando y Guarín llegando desde atrás. Así, tal cual, fue el gol del volante del Porto: una jugada por la banda le quedó a Jackson que, tras arrastrar marca, se la puso a Freddy para un zapatazo tremendo.

A ese gol del minuto 11 le siguieron varias opciones, muchos remates con esa misma fórmula y demasiadas atajadas de Vega. Venezuela vino a llegar a 33, pero Ospina respondió con la seriedad del caso y, además, adelante James dio muestras de carácter y fútbol suficientes para jalar al equipo. El problema es que Jackson no tuvo suerte ni Teófilo pegada.

Comenzando la segunda parte la vinotino asustó. Se sabía que uno de los fuertes de los vecinos es la pelota quieta, y en un tiro casi frontal de Juan Arango el arquero colombiano se lució con una atajada simplemente espectacular.

El esfuerzo de Ospina, sin embargo, no tuvo respaldo adelante. La cancha le cobró a las piernas de Guarín, Dorlan Pabón fue otro de los que nos quedó debiendo y salió por Marrugo, y los dos delanteros siguieron con su falta de pegada... lo malo fue que Leonel los dejó y sólo vino a meter a Carlos Darwin Quintero al 41, cuando ya el marcador estaba 1-1.

Ahora, con 4 puntos en dos partidos, la victoria sobre Bolivia toma una nueva importancia y se ratifica que esta eliminatoria va a ser demasiado complicada. Venezuela, la cenicienta de otros tiempos, es un rival directo que nos quitó puntos en casa. Toca ganarle a Argentina el martes; quedarse con menos de 7 puntos (objetivo inicial de Leonel) sería un mal cierre del 2011. 

Todas las estadísticas del juego en: http://caracoltv.com/golcaracol/detallepartido?game=123620&cup=eliminatorias