Mayo 18, 2013

¿Prestigio o dinero? Algunas historias de fichajes colombianos controversiales

Uno de los principales objetivos de los futbolistas profesionales, además de conseguir títulos y aumentar sus palmares, es trascender internacionalmente, lograr traspasos al futbol del exterior, pero en algunos casos estas decisiones son discutidas por los lugares elegidos.

Jairo Palomino debutó en el profesionalismo en Envigado, su entrega y buen juego lo llevaron a consolidarse en el equipo naranja y luego a recalar en Atlético Nacional, donde fue una de las figuras mientras estuvo y pudo conseguir un título.

Sus buenas actuaciones lo llevaron a hacer parte de la Selección Colombia en algún momento y a ser transferido a Al-Ahli de Arabia Saudita. En el continente asiático, Palomino ya completó dos temporadas en un fútbol con poco reconocimiento pero con mucho dinero. Su participación en la Selección y su protagonismo para el fútbol colombiano fueron cambiados por una copa de campeones, una Pro League y un sub campeonato en la Liga de Campeones de Asia.

Así mismo, otro gran jugador de gran proyección para el fútbol colombiano, fue Juan Pablo Pino. Su gran participación en la Selección Colombia sub-20, y sus destacadas actuaciones con Medellín lo catapultaron al fútbol internacional.

El primer destino del habilidoso volante fue Francia, más específicamente el Mónaco de la primera división. Ahí jugó 4 temporadas con un intervalo de media temporada en el fútbol belga. Hasta ese momento, su futuro deportivo prometía, pero las excelentes ofertas económicas para el jugador llegaron, y las deportivas pasaron a un segundo plano.

Tras jugar en el poderoso Galatasaray pasó a Al-Nasr y ahora intenta volver a figurar en el histórico Olympiakos. Arabia fue su casa por un tiempo muy corto, pero con mucho valor económico.

Por otra parte, Giovanni Moreno, se destacó por su excelsa técnica y sus buenas maneras para jugar fútbol. Algunos pensaron que sus capacidades le alcanzarían para ser el anhelado ‘10' que se buscaba para la Selección.

Ídolo en Envigado y Nacional, Moreno viajó a Racing de Avellaneda, un gran destino deportivo, para así potenciar su carrera. Buenas actuaciones, pero muchos problemas personales, lo llevaron a alejarse de la ‘academia', y tomar como destino China, en contra de muchas posiciones.

En Asia, Giovanni aseguró su futuro económico, pero dejó a un lado las posibilidades de ser tenido en cuenta para la Selección, a pesar de ser llamado en una oportunidad. El poco nivel deportivo de la liga y la lejanía fueron los motivos. Hoy, Moreno es parte fundamental del Shanghai Shenhua aunque no ha conseguido su primer título allí.

Rafael Robayo vivió sus mejores momentos con Millonarios en el 2011. En esa temporada se vio en la cancha la mejor versión del volante bogotano. Era apenas lógico que las ofertas por él llegaran.

La MLS fue el destino elegido por el volante de marca, Chicago Fire fue su casa por seis meses, en donde tan sólo jugó 16 partidos y perdió gran parte de su nivel deportivo. Decidido a recuperar su fútbol, una vez ya asegurada su condición económica, Robayo volvió a Millonarios, donde de a poco y luego de año y medio se empieza a ver ese gran volante que en algún momento viajó a triunfar al fútbol norteamericano, un proceso largo y difícil.

Similar a los casos anteriores, es el de Michael Ortega. El volante juvenil nacido en las inferiores del Deportivo Cali, y gran figura de la Selección Colombia sub-20 de 2011, fue transferido a Bayer Leverkusen, después de su paso por el fútbol mexicano.

Ortega, tan sólo jugó 7 partidos y actualmente juega cedido en el Bochum, de la segunda división alemana. En esta temporada tan sólo ha jugado 9 partidos, su continuidad es muy poca y esa gran promesa para el fútbol colombiano, hasta ahora no se ha convertido en realidad.

Siendo figuras públicas, en algunos casos ídolos y en otros esperanzas, las decisiones de los jugadores siempre estarán bajo la lupa del público y la prensa. Sólo el futuro le dará la razón a alguno, esperando siempre que éste sea enriquecedor, en todos los aspectos, para el jugador.