Septiembre 11, 2011

Cali sigue sin levantar cabeza y empató con Chicó. Así fue el 2-2

¿Cómo explicarle a un hincha del Deportivo Cali lo que pasa con su equipo? Es duro decirle que la fortuna no acompañó a Leandro Castellanos, que en una cancha mojada y con un balón ídem no supo qué hacer frente a un centro cerrado de Chicó y se hizo un gol tontísimo. Es complicado señalar que Chicó tenía un hombre menos y que empató en el minuto 92. Es extraño ver la tabla y notar que apenas ha ganado uno de sus cuatro partidos...

Lo cierto es que en este partido de sábado en la noche, que terminó pasado por agua, el técnico Jorge Cruz puso un equipo cargado de voluntad que quiso pasarle por encima a los ajedrezados desde el comienzo.

Alberto Gamero, prudente, se dio cuenta muy rápido de que sus dos delanteros no iban a hacer mucho cuando el Cali era el dueño del medio campo, y cambió el esquema para sumar en esta zona, dejando muy solo a Monsalvo en la punta.

La idea funcionó y Chicó parecía sacar adelante el primer tiempo, especialmente gracias a las atajadas de Blandón, pero en el 43 Hernán Burbano dio muestras de genialidad y puso el 1-0 en un tiro libre espectacular. Si eso no era suificiente golpe para la visita, Monsalvo se fue expulsado un minuto después.

La noche, a pesar de la lluvia, estaba pintada de verde: con un hombre más, el marcador a favor y el entusiasmo de por fin sacar un resultado adelante, todo indicaba que el Cali iba a ganar, pero empezó la tragedia.

Apenas comenzando el segundo tiempo Jhon jairo Montaño cobró un tiro libre a favor de Chicó y tiró un centro con curva directo al corazón del área. Ninguno de sus compañeros lo cabeceó, pero no fue necesario: Castellano no supo si rechazarlo con el pie o agarrarlo con la mano, y el balón se fue al fondo de su arco.

El 1-1 era raro, pero el Cali no se amilanó. Es más, presionó, acosó e incluso logró el 2-1 a pesar del durísimo y casi suicida trabajo de Blandón y su defensa. César Amaya puso a los azucareros a ganar al minuto 31 y parecía que la victoria, aunque sufrida, iba a darse.

El reloj marcaba prácticamente el minuto 47 cuando un ataque desesperado de Chicó encontró que en el Cali nadie estaba marcando a Mostasilla, un defensa que se había ido a probar suerte al ataque y la encontró: su remate venció a Castellanos y sentenció un 2-2 que a los ajedrezados les sirve muchísimo más que a sus rivales, que ya empiezan a sentir que los resultados les están fallando.

Repase acá las estadísticas del juego.