Noviembre 27, 2011

Millos 0-0 Junior: el tiburón se metió a las finales como el mejor del semestre

Más que hablar del partido hay que hablar de lo que viene: tanto Atlético Junior como Millonarios son grandes candidatos para pelear por la estrella de diciembre y, si bien este domingo sólo lo ratificaron a ratos, su semestre los avala para llegar pisando fuerte.

De entrada lo van a hacer pues los dos llegan a los cuartos de final como dos de los mejores cuatro del campeonato, con lo que cerrarán sus respectivas llaves (que se sortearán este martes) en casa. Claro, eso pinta mejor para Millos, un muy buen local, que para Junior, el mejor visitante de esta parte del año pero que en Barranquilla sufre lo indecible, pero lo cierto es que los dos llegan bien.

Las dos características citadas se vieron en esta fría tarde bogotana, pero con el atenuante de que el comfort de saberse clasificados hizo que los dos equipos jugaran bien, pues son de veras dos de los mejores equipos del torneo, pero sin sal.

Junior dejó en claro que es un visitante de mucho respeto. Gio Hernández volvió a ponerse el equipo sobre los hombros y, junto al pequeñín pero brillante Vladimir Hernández complicaron a un Millos en el que Mayer Candelo no se vio tan fino y Edison Toloza no tuvo en Wilson Carpintero al socio ideal.

Precisamente a Carpintero le anularon una jugada de gol al minuto 13 por fuera de lugar, pero el resto de su actuación mostró falta de distancia y ritmo.

Junior se hizo dueño del juego desde el minuto 20 y, de no ser por tres atajadas notables de Nelson Ramos, bien pudo cerrar la primera parte ganando. La que se creía ya superada debilidad defensiva de Millonarios reapareció gracias a la movilidad del Junior y a unos pelotazos que, para bien de los azules, Luis Páez no supo concretar.

El segundo tiempo fue más de lo mismo: buen juego, dinámica en las dos áreas y unas cuantas opciones. Ante la falta de precisión de Candelo fue Rafael Robayo el que asumió el papel de guía de Millonarios y, por supuesto, sobraron ganas pero faltó magia.

Robayo tuvo un par de buenas opciones, además de dos remates terribles de Toloza, pero Carlos Rodríguez respondió con seriedad bajo los tres palos tiburones que, sin embargo, se pudieron ir ganadores del partido si Carlos Bacca, que ingresó por Páez, no desperdicia de forma increíble un mano a mano con Ramos al minuto 38.

Fue un 0-0 entretenido pero insípido. Evidentemente los dos guardaron sus especias y su picante para lo que se viene desde el próximo fin de semana en los cuartos de final, en donde el líder Junior y el campeón de Copa Millonarios tienen oblicaciones con la historia.

Todos los datos en: http://www.caracoltv.com/golcaracol/detallepartido?game=122129&cup=colombia