Abril 7, 2012

Envigado 0-0 Nacional: más penitencia que resurrección...

Se sabía que los dos estaban necesitados y por eso había dos opciones para el Envigado vs. Nacional de este sábado: drama en un partidazo o ansiedad en un juego tedioso. Los dos eligieron lo segundo, prefirieron no perder y, aunque tuvieron para ganar, sobre todo el verde en el segundo tiempo cuando inclinó el campo sobre el arco naranja, ninguno pudo.

Lo de Nacional es gravísimo. Algunos lo llaman "Dorlandependencia", pues al menos con su crack el equipo de Santiago Escobar hacía goles, lo que solventaba todos sus problemas y le evitaba derrotas, pero lo cierto es que en este sábado santo el equipo que otrora era de "puros criollos" mostró una pobreza franciscana indigna no sólo de la tremenda inversión que hizo, sino de la historia de un club siempre caracterizado por su juego vistoso.

Lo cierto es que Santiago Escobar, si no es Pabón o Luis Mosquera (otro ausente este sábado), no tiene quién la meta. De nada sirve tener a Macnelly Torres tirando pases magistrales entre líneas si los delanteros no van a pelear la pelota o a buscar una diagonal.

Frente a Envigado, el 'Sachi' puso a Carlos Rentería y Diego Alvarez; para el segundo tiempo sacó al primero por Johan Fano (que al menos remató al arco) y al segundo lo sustituyó poco después por Avilés Hurtado. Ninguno de los cuatro puntas que puso pudo. Ni siquiera cuando tuvieron a Macnelly acompañado de Juan Fernando Quintero (que entró por Calle al 53) entregándole los mejores minutos a su equipo.

Sí, Nacional fue el dueño del campo y de la pelota, incluso tuvo más opciones que su rival, pero nunca llegó a intimidar realmente a un Jimmy Schmidt que, si bien tuvo un par de salidas desafortunadas, estuvo muy bien en los remates de media distancia.

Envigado, que tampoco viene bien pues acumulaba dos empates y dos derrotas en sus últimas cuatro presentaciones, trató de quitarle la pelota al rival, pero no pudo. Sin embargo, sus opciones también contaron e incluso hicieron que Gastón Pezzuti se luciera. Eso sí, el local nunca aprovechó la pésima noche de Alexis Henríquez, un verdadero purgatorio saliendo desde atrás.

Lo cierto es que fue 0-0, con opciones, sí, pero con poco fútbol, con pocas ideas, con demasiada pobreza futbolística para dos equipos que saben tanto con la pelota. Ojalá sea efecto de Semana Santa, pero lo cierto es que la resurrección de los dos quedó aplazada y su posición en la tabla cada vez está más comprometida.

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