Mayo 12, 2012

Millonarios 1-2 Pasto: los azules son eliminados en su propia casa

No hay excusa. No se trata del gol que perdió Humberto Osorio Botello al 82 que bien pudo ser el 2-1, o de las opciones perdidas por el propio goleador y Oswaldo Henríquez en los minutos 66 y 68 que habrían dejado las cosas 2-0. No, la eliminación, el fracaso de Millonarios en este semestre no se dio por la derrota 1-2 a manos de un interesantísimo Deportivo Pasto que es ordenado, juega bien, se tiene fe y sabe sacar resultados. El azul fracasó porque tuvo un semestre en el que sus jugadores nunca entregaron lo que se esperaba de ellos, su técnico no supo cerrar un partido que tenía ganado y los dirigentes le quedaron mal a la afición en el tema refuerzos.

Este partido fue un dejá vu, algo ya visto: Millos comenzó bien, proponiendo, mostrando que tiene con qué, que cuando Mayer Candelo y Omar Vásquez se juntan hay ideas, que Lewis Ochoa es un lateral para tener en cuenta, que Osorio es un 9 que hace grande diagonales... por eso no extrañó que abriera el marcador al 24 cuando Wilberto Cosme, el tantas veces criticado delantero, entró por el centro del área, como un depredador de la misma, y aprovechó una bola cruzada por Ochoa tras una gran descolgada por derecha para un 1-0 sin discusiones.

Y ahí siguió la segunda etapa del Millonarios desastre de todo el semestre: ganando, incluso despertando uno que otro buen comentario en El Campín, no supo qué hacer con la pelota y Pasto se le fue encima.

Hablemos un poco de este Pasto que lo merece. Flabio Torres tiene un equipo que se defiende muy bien, pero que sabe pasar al ataque. Arriba está Edwards Jiménez solo, pivoteando y abriendo espacios para que de atrás lleguen Víctor Zapata, Joselito Vaca, Omar Rodríguez, René Rosero y los laterales, y ese simple movimiento táctico, algo que se llama transición al ataque y que deben saber hacer todos los equipos profesionales, desbarató a Millonarios, que no sabe hacer transición a defensa.

Sin embargo, la charla del intermedio pareció surtir efecto en el azul y, aunque cada contragolpe del Pasto era una tragedia capitalina, el local tuvo unas cuantas opciones para aumentar la ventaja. Pero claro, en el guión está escrito que no las aprovecha, cosa que sí hace el rival, y por eso llegó el 1-1: la defensa embajadora mal parada, un centro genial, un gran cabezazo de Mauricio Mina (que ingresó por Jiménez) y gol.

Luego vino el mano a mano que se perdió el goleador del torneo que muchos dicen que llegará al Porto (ojalá no hayan visto su partido esta vez), el palazo de Kevin Rendón (hijo de Carlos, el recordado volante de Millos y el Pasto en los 90, mortal en los tiros libres) y, para cerrar la noche, una nueva descolgada pastusa, esta vez por izquierda, con pase al centro del área en donde Omar Rodríguez solo, sin marca, frente a una defensa totalmente desordenada, puso el 1-2.

Hasta ahí llegó Millos en este semestre, pues con 19 puntos ya no hay nada más qué hacer. En cambio Pasto sigue de largo y sólo tiene que ganarle al líder Tolima en el Libertad o al eliminado Cúcuta en el General Santander para volver a unas semifinales.

La figura: Kevin Rendón juega como lateral y es un novato, pero su salida fue fundamental para desbaratar a Millonarios. Además, su media distancia es un peligro.

La cifra: 19 puntos hizo Millonarios en 16 fechas. Así es imposible clasificar.

El Dato: con 25 puntosy una diferencia de goles de +6, Pasto está a una victoria de clasificar.

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