Mayo 16, 2012

De jeques e inversionistas exóticos: historias que no siempre salen bien

Golcaracol.com reveló este martes contactos entre Noemí Sanín, presidente de la junta directiva de Azul y Blanco, y un jeque árabe que estaría interesado en invertir en el equipo bogotano. De inmediato, la noticia se tomó las redes sociales y, por ejemplo, generó ‘trending topics' en Twitter como #LaBandaDelJeque.

Desde luego, la expectativa en los aficionados no puede ser menor. Sería la primera vez en Colombia que grandes capitales de medio oriente lleguen a un club y, en el caso de los azules, llegaría en el momento justo para reivindicar la pobreza en materia de refuerzos que ha presentado la actual administración.

Sin embargo, aunque no negó la reunión con el empresario, Noemí Sanín dijo públicamente que nunca le ofreció invertir en Millonarios. Fuentes de Golcaracol.com señalan todo lo contrario, pero por supuesto, ofrecer algo no implica que alguien lo vaya a comprar.

Claros son los ejemplos de clubes del Viejo Continente que han renacido en materia deportiva a causa de este tipo de inyecciones. Málaga, cliente fiel de los últimos puestos en España, acaba de clasificar por primera vez a la Liga de Campeones luego de que Abdullah Al Thani, miembro de la familia real catarí, comprara la institución por 36 millones de euros hace dos años.

Tuvieron que pasar dos temporadas completas y 62 millones de euros en fichajes para que la inversión diera frutos con el tiquete a copas internacionales al comando de Manuel Pellegrini.

Más grande, en términos de plata y tiempo, es el caso del recién campeón de la Premier League, Manchester City. El 1 de septiembre de 2008 un grupo inversor de los Emiratos Árabes con Sulaiman Al-Fahim como representante adquirió los ‘citizens' al tailandés Thaksin Shinawatra por 255 millones de euros.

Desde entonces, el club que hoy dirige Roberto Mancini ha gastado 523.35 millones de euros en jugadores, aproximadamente. A cambio, solo ha recibido una FA Cup, dos participaciones en la Liga de Campeones (quedó eliminado en primera ronda el año pasado) y el título de liga que acaba de conseguir.

En Manchester no se habla mucho de los 227,17 millones de euros que ha dejado como deuda el proyecto deportivo.


No todo lo que brilla es oro

Si la historia que cuentan equipos como el Málaga, el Manchester City y otros como el París Saint Germain es, por lo menos, esperanzadora, otras no lo son tanto. Corinthians y Racing de Santander no guardan buenos recuerdos de los llamados 'inversionistas extranjeros'.

El equipo español en el que actuó el colombiano Bernardo Espinosa, por ejemplo, acaba de descender en la liga española a pesar de que en enero del 2010 Ahsan Ali Syed adquirió el 80 por ciento de las acciones del club.

El empresario indio pagó 30 millones de euros por la ficha, sus jugadores y las deudas con la Agencia Tributaria española y la nómina profesional. Pero la salvación le saldría cara en términos deportivos al equipo más tarde.

Los objetivos de "hacer que el club sea rentable y competitivo a nivel nacional e internacional" pronto se convirtieron en un fiasco. Ali Syed no les pagó a los jugadores, salieron a la luz rumores de estafa y finalmente el Racing tuvo que acogerse a la ley de quiebras para no descender.

Peor le pasó al Corinthians, la primera escuadra en Sudamérica en recibir inversionistas extranjeros. Pero esa historia se las cuenta Alejandro Pino.