Julio 16, 2012

Wilson Gutiérrez, el hombre que cambió la historia de Santa Fe

37 años tuvieron que esperar los hinchas de Santa Fe para volver a gritar ¡Campeones! Este domingo 15 de julio de 2012 quedará en la memoria de los ‘cardenales' para siempre.

También estará en el corazón de los rojos el nombre de Wilson Gutiérrez, quien escribió con letras de oro su nombre en el Olimpo de los estrategas que le dieron la máxima alegría a los bogotanos. En ese la lista ya se encontraban cinco entrenadores: el peruano Carlos Carrillo (1948), el argentino Julio Tocker (1958 y 1960), el colombiano Gabriel Ochoa Uribe (1966), el yugoslavo Vladimir Popovic (1971) y el chileno Francisco Hormázabal (1975).

Wilson Gutiérrez como jugador.

El bogotano, nacido el 5 de mayo de 1971, tuvo una desapercibida carrera como futbolista. En 1994 Arturo Boyacá le dio la oportunidad de debutar como jugador de Santa Fe, equipo con el que fue segundo en la Copa Conmebol de 1996. Pasó una temporada con el Atlético Huila para después llegar al fútbol de la segunda división en Cóndor F.C (2000), Unión Soacha (2001) y Equidad (2003-2005), cuando los ‘aseguradores' pertenecían a la primera B.

Su llegada al banco de Santa Fe.

La primera incursión como técnico ‘cardenal' de Wilson Gutiérrez fue el 26 de marzo de 2011 ante Itagüí, cuando Néstor Otero dejó el cargo de entrenador por los malos resultados. En ese debut como interino, Gutiérrez empató 2-2 en casa de las ‘águilas' club al que ha enfrentado en ocho oportunidades y permanece invicto.

Curiosamente Wilson llegó al banquillo de Santa Fe el 19 de septiembre del 2011 en sustitución de Arturo Boyacá, quien en 1994 le había dado la oportunidad de debutar como jugador. Gutiérrez tomó al equipo en la sexta fecha de la Liga Postobón II envuelto en una crisis futbolística y con tan solo ocho puntos en la tabla de posiciones.

Para ese entonces las directivas del onceno cardenal en cabeza del presidente César Pastrana decidieron darle la oportunidad al asistente técnico, quien, dos meses más tarde, clasificó al equipo de tercero en ese mismo torneo con 35 puntos.

Lamentablemente Santa Fe no pudo alcanzar la final de la liga. En la semifinal Once Caldas desbarató la fiesta en El Campín al derrotarlo por 1-2, y derrumbar la esperanza del onceno rojo de llegar a una final luego de siete años.

Llevó al equipo albirrojo a los cuartos de final de la Copa Sudamericana, en los que tuvo un reñido pulso con el Vélez Sarsfield argentino.

El dulce sabor de la revancha

El inicio de la temporada 2012-I no fue muy favorable para Santa Fe. Una ‘empatitis' invadió al onceno cardenal y tan solo consiguió nueve puntos en las primeras ocho fechas, con un equipo que jugaba bien pero no rendía.

En las filas ‘cardenales' se sentía preocupación por no poder conseguir triunfos en la liga, un sector de la hinchada y de la prensa bogotana pedía la renuncia de Gutiérrez y el barco rojo tambaleaba, incluso sonaron Diego Umaña y Leonel Álvarez para sustituirlo. Sin embargo, el presidente de la institución César Pastrana sostuvo a su timonel Wilson Gutiérrez.

En su momento, el propio técnico le confesó al Gol Caracol que sentía "ansiedad y desespero por no finalizar las opciones de gol". "Creamos muchas jugadas y si tan solo anotáramos en dos de ellas terminaríamos el partido de una forma mas tranquila", aseguró.

El entrenador hizo cambios. Sentó sin pensarlo dos veces a los veteranos, le apostó en la zaga centra a la pareja Quiñónez-Meza, definió a Juan Daniel Roa como volante central y encontró en el mejor de los momentos al goleador boliviano Diego Cabrera.

Santa Fe despegó a partir de la novena fecha en el recordado clásico que ganó 3-4 a Millonarios, para terminar segundo en la fase ‘todos contra todos' con 29 puntos.

Luego se apuntó con mucha facilidad el cuadrangular semifinal B con 14 puntos.

Ya en la final empató ante Pasto en el juego de ida 1-1 y en la vuelta derrotó a los nariñenses 1-0 en El Campín para coronarse campeón y devolverle la alegría a los hinchas del rojazo después de 37 años.

De la ‘empatitis' a la gloria: así fue el camino de Santa Fe hacia la séptima estrella

No fue un crucero de placer la travesía de los ‘leones' rumbo al título de la Liga Postobón. 37 años de sequía se rompieron este domingo en El Campín con una victoria 1-0 ante el Pasto.

Tras la eliminación en las semifinales de la Liga Postobón 2011 y en los cuartos de final de la Copa Sudamericana en ese mismo año, el técnico Wilson Gutiérrez recibió la confianza para afrontar el 2012 en busca de la tan anhelada séptima estrella.

Espinas fue lo que encontró Santa Fe en el inicio del campeonato, ya que el empate 1-1 ante Millonarios en su debut marcaría la tendencia ‘cardenal' durante ocho fechas, en las que lograría nueve puntos, producto de seis partidos en tablas, una victoria ante el 2-0 ante Cúcuta y una derrota 2-1 frente a Tolima.

La ‘empatitis' como se le denominó a esta etapa de Santa Fe en el torneo casi acaba con la era Gutiérrez al frente del club, ya que sonaron Leonel Álvarez y Diego Umaña para dirigir a los rojos. Sin embargo el presidente del equipo César Pastrana respaldó al entrenador bogotano.

En la novena jornada, una sufrida victoria 3-4 frente a su archirrival Millonarios marcó una nueva etapa del barco ‘cardenal' que salió de la tormenta y vio tierra firme. A esta nueva era se le conoció como la del invicto. El club sumó siete fechas sin perder, cinco de ellas con victorias, y sumadas a los cinco empates antes de la victoria en el clásico llegó a 12 partidos sin conocer la derrota. Al final Cali en la jornada 16 lo derrotó 2-0.

Los ‘leones' entraron con 29 puntos a los cuadrangulares semifinales, en los que se enfrentaron a Itagüí, La Equidad y Boyacá Chicó, en el grupo B. En esta zona, los rojos dominaron al terminar invictos y con 14 puntos, producto de cuatro victorias y dos empates.

A la gran final de la Liga Postobón ante Pasto, Santa Fe llegó como el segundo mejor equipo del torneo al sumar 43 puntos en 24 jornadas, sólo superado por el Tolima que hizo 46. En el juego de ida los rojos se llevaron un punto de territorio nariñense al igualar 1-1 con un gol de Julián Quiñones, y este domingo en el Campín remataron la faena con un 1-0 sobre los pastusos gracias al gol de Jonathan Copete.

37 años de maleficio terminaron para el rojazo que después de tanto sufrimiento pudo gritar ¡campeón!.

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