Septiembre 25, 2012

Millonarios y Di Stéfano, un cambio en la historia del Real Madrid

La escuadra colombiana, sin quererlo, marcó, junto a otros elementos, una disputa entre Real Madrid y Barcelona, que hace décadas lucharon por hacerse con los servicios del que fue uno de los futbolistas más importantes e influyentes que jugó en la liga española.

El resultado de aquel contencioso dejó en la memoria blanca el nombre de Millonarios de Bogotá, una entidad que jamás podrán olvidar en una entidad cuyo presidente de honor es el principal protagonista de esta historia: Alfredo Di Stéfano.

La relación entre ambos clubes comenzó hace justo 60 años, cuando el Real Madrid celebró sus Bodas de Oro con un triangular en el que participaron el Nörrkoping y Millonarios, que empataron 2-2 con los suecos y ganaron 4-2 a los anfitriones. En ese equipo jugaba Di Stéfano, que deslumbró marcando tres de los seis goles de la escuadra colombiana.

Era el año 1953, y, desde 1949, el mito madridista jugaba en Millonarios, donde llegó tras marcharse de River Plate aprovechando las reglas de una liga que, desobedeciendo las normas de la FIFA, decidió acoger sin pagar traspasos a los futbolistas que lo desearan. Di Stéfano fue uno de los que se aprovechó de esa medida, con la que, entre otras cosas, consiguió un sueldo mayor que el que tenía en Argentina.

"Mi fichaje por Millonarios me convenía deportiva y financieramente. Mi estancia en ese club la recuerdo como muy agradable. Fue formidable, era un equipo muy parejo y muy bueno, en el que disfrutamos mucho y éramos amigos", recordó a EFE Di Stéfano.

Tras muchas disputas, la FIFA consiguió llegar a un pacto con los clubes de la competición colombiana. Los jugadores "rebeldes" pertenecerían a esos equipos hasta el 15 de octubre de 1954, cuando volverían a su lugar de origen. Por tanto, Di Stéfano, a partir de esa fecha, volvería a ser de River Plate.

Su aparición estelar en España desató una competición entre Real Madrid y Barcelona por ficharle. El Barcelona, con Ladislao Kubala enfermo de tuberculosis, necesitaba una estrella con la que llenar su hueco. Entonces, abonó a River cuatro millones de las antiguas pesetas para hacerse con sus servicios.

Di Stéfano llegó a instalarse en Barcelona, pero allí recibió la comunicación de la FIFA de que no podría jugar en el conjunto azulgrana porque legalmente pertenecía a Millonarios. Casi a la vez, Santiago Bernabéu llegó a un acuerdo con Alfonso Senior, presidente del equipo de Bogotá.

Con todos esos movimientos, Di Stéfano no pertenecía de ninguno de los cuatro clubes y la Federación Española de Fútbol consultó a la FIFA, que tomó una postura salomónica: jugaría dos temporadas seguidas en el Real Madrid y las dos siguientes, la de 1954/55 y la 1955/56, en el Barcelona.

Di Stéfano debutó oficialmente con el Real Madrid en un duelo de liga que ganaron 4-2 al Racing de Santander. En la séptima jornada de aquel campeonato, los blancos Madrid recibieron al Barcelona, que dos días antes del duelo renunciaron definitivamente a sus derechos por el argentino. Entonces, cambió la historia.

Antes de su llegada a España, el Real Madrid había ganado sólo dos títulos de liga. El Barcelona, tenía seis. Tras su marcha, en 1964, dejó una estela de ocho nuevos trofeos de la regularidad para la entidad merengue. Además, las vitrinas del Bernabéu se adornaron con cinco Copas de Europa. Sin duda, Di Stéfano dio un giro al fútbol español.

En parte, un poco de "culpa" la tuvo Millonarios, que en aquel farragoso fichaje se entendió con el Real Madrid y no con el Barcelona (su presidente, Martí Carretero, no logró llegar a un acuerdo con los colombianos y no accedió a pagar 1'3 millones de pesetas que sí desembolsó Santiago Bernabéu).

Ahora, 59 años después de aquel embrollo, la sombra de Millonarios vuelve al estadio madridista. Serán los protagonistas de un trofeo que tendrá más historia que nunca. El Bernabéu recibe al club desde el que llegó el jugador que modificó la historia del Real Madrid: Alfredo Di Stéfano.