Marzo 31, 2013

Las 5 historias de la Fecha 8 en la Liga Postobón

La jornada futbolera de Semana Santa en Colombia fue de lo más peculiar en este 2013:

1. Dos perros a falta de uno: el segundo tiempo del duelo entre Pasto y Medellín estaba a punto de empezar cuando un alegre perrito, tal vez emocionado por el rugir de las tribunas y el brillo de las luces, se metió en el campo de juego ante la mirada del juez Wilson Lamoroux, que no inició el juego hasta que lo sacaran. Cuatro minutos después de que le jugaran con la pelota, lo corretearan y un fotógrafo intentara infrutuosamente capturarlo, el perro se fue por su cuenta.

Lo curioso es que en el Cúcuta vs. Equidad pasó algo similar. Justo antes de que empezara el juego un perro que ya tiene como costumbre el meterse en los partidos del motilón, ingresó al campo. Como un anticipo de lo que iba a ser su golazo en el partido, Stalin Motta lo cuchicheó como si fuera el can de su casa y lo sacó entre brazos sin necesidad de acosarlo, agredirlo o perseguirlo. 

Claro, los perros en nuestras canchas ya han hecho historia como el que se metió en El Campín en un Santa Fe vs. Botafogo. Lo bueno es que esta vez no hay que lamentar una agresión como la que sufriera la lechuza del Metropolitano en febrero de 2011 cuando fue pateada por el panameño Luis Moreno

2. Y dos números a falta de uno: cuando Hernando 'Cocho' Patiño le tiró una patada criminal a José Amaya en el Quindío vs. Patriotas, el jugador de los boyacenses tenía el número 6. 'Cocho' fue expulsado por Wilmar Roldán y 'Ringo' tuvo que ser retirado del campo para ser atendido, pero increíblemente cuando regresó el número de su camiseta era el 9.

Lo más curioso es que  este atentado contra el reglamento (hasta el los partidos de aficionados obligan a que los jugadores mantengan su número en la camiseta, así sea con marcador o cinta), pasó desapercibido para el árbitro más reputado de Colombia. Luego preguntan por qué el nivel del arbitraje colombiano está en caída...

3. El gafe de los centenarios: este año el Medellín llega a sus 100 años y por eso en enero botó la casa por la ventana y contrató a placer estrellas como Giovanni Hernández y jugadores de renombre como Marco Pérez, Cléider Alzate y compañía. Sin embargo, a pesar de estrenar nómina, camiseta y tener la fiesta organizada, tras ocho fechas es colero en la tabla del descenso (bueno, iguala con Alianza Petrolera en puntos y promedio pero tiene a su "favor" la diferencia de gol de -17 frente a -36 de su rival).

El DIM, subcampeón vigente, coquetea con la B en el año de su centenario (repitiendo la historia del Cali, que el año pasado celebró su centenario -cuando muchos lo tenían como un club mucho más joven- fracasando en el torneo) y es 14 con apenas cinco goles convertidos en lo que va del campeonato, pero sus hinchas tienen fe en que el año aún es largo y lo que quedan son partidos... porque nadie quiere celebrar los 101 en la B.

4. Los seis años y las siete fechas: "Que quede grabado, vamos a tener seis años a Alexis García", dijo Fuad Char, máxima cabeza del Junior de Barranquilla, cuando las cosas le empezaron a salir mal a su nuevo técnico. Lo cierto es que muchos quieren ver hasta dónde llega este respaldo, pues el tiburón completó siete fechas sin ganar y, si no fuera por Quindío y Patriotas, que no saben aún lo que es ganar en esta Liga Postobón, podría ser colero.

Junior perdió 2-1 en casa de Nacional, sufrió la expulsión de Macías y sus hinchas están furiosos. Es sí, Char nunca aclaró si eran seis años humanos o, ya que comenzamos con perros, caninos...


5. Paquete huilense:
Semana Santa, días festivos y partido de Millonarios en Neiva. Muchos hinchas del azul creyeron que era una gran oportunidad de 'pegarse la rodadita' hasta la capital opita para ver el partido entre el Huila y los embajadores, y aprovecharon que en Bogotá se vendieron boletas.

Cuál no sería su sorpresa cuando el sábado se enteraron de que, a pesar de que les habían vendido boletas, en el Plazas Alcid decidieron no recibir a barras organizadas de Millos, incluso devolviendo buses de hinchas antes de ingresar a Neiva, con lo que fueron cientos los seguidores embajadores que les hicieron un paquete chileno... pero con una nueva ubicación geográfica.