Marzo 29, 2014

Millonarios goleó 4-0 a Patriotas con tripleta de Dayro Moreno

Resumámoslo en cifras: este 4-0 de Millonarios a Patriotas dejó al azul con 27 puntos y prácticamente clasificado a los play-off que definen este semestre el campeonato; fue la quinta victoria en línea de un equipo que tiene un invicto de diez fechas, una valla a la que sólo le han hecho nueve goles en 13 partidos y que, como si fuera poco, tiene al goleador del campeonato: Dayro Moreno con 10 anotaciones.

Sí, Millos vive su mejor momento del semestre, "está dulce" como dirían los abuelos y se ve en todo: en Mayer Candelo que ya no sólo tira pases de crack y hace goles de gran factura (como el primero de este partido al minuto 19, en una volea hermosa tras un rebote en un tiro de esquina), sino que además es el primer recuperador del equipo, él la quitó en una mala salida de Patriotas y se la pasó a Dayro para el 2-0 al 40, y él la quitó e inició la jugada que terminó en el 3-0, otra vez cortesía de Moreno.

Pero se ve en la soltura táctica del equipo también, en la facilidad para pasar de una defensa de tres a una de cuatro a lo largo del partido, en los movimientos de Robayo y Vargas, en la claridad de M'bami, que como 5 es una garantía marcando y la facilidad hecha camerunés repartiendo la plota...

Sin embargo, en lo que más se ve este buen momento de Millonarios es en la comunión a la hora de celebrar: esta vez fueron cuatro abrazos no sólo entre los autores de la jugada de gol, sino entre todo el equipo, incluyendo suplentes, y esa sensación de unión se extiende a las tribunas.

Es que en un partido frente a Patriotas, equipo modesto y con una nómina poco atractiva, que además fue transmitido por televisión abierta, El Campín vio sus tribunas pintadas de azul: la gente le cree al equipo, lo acompaña, le canta a Lillo, le grita frases de amor a Mayer, aplaude a rabiar a Dayro, se pone de pie cada vez que Lucho Delgado recorre el largo de la cancha para cobrar un tiro libre....

Sí, el azul está en su momento y prácticamente clasificado, lo que no es poca cosa si consideramos que estamos apenas en la fecha 13 de 18 y que en comienzo parecía que el proceso español del equipo no tenía mucha forma. Pero la encontró, con su metodología, con su orden, con su evidente trabajo anímico en el grupo la encontró.

Casi es una poesía ver el cuarto gol de la tarde, el tercero de Dayro: una vaselina maravillosa que bañó al arquero Otero y que casi fue una revancha del tolimense, que minutos antes se había perdido un gol clarísimo tras una asistencia de Wesley. Es tal vez la metáfora de este mismo Millonarios: comete errores, pero luego responde, ¡y de qué manera!

Datos del partido aquí.

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