Mayo 19, 2014

Junior vs. Nacional: repaso táctico a lo que dejó el 1-0 en Barranquilla

La primera final de la Liga Postobón I-2014 se inclinó por el Junior de Barranquilla con la victoria por 1-0 ante Atlético Nacional en casa. Un partido que tuvo trámites tanto de buen como de mal fútbol, pero jamás perdió intensidad (ya fuese mínimo -final- o alta -inicio-).

El gol de Édison Toloza, en un despiste verdolaga, será fundamental para las intenciones de Julio Comesaña de cara a encarar el compromiso de vuelta, mientras que Juan Carlos Osorio tendrá, seguramente, a disposición a Daniel Bocanegra, Alejandro Bernal, Sherman Cárdenas y Jefferson Duque para tratar de remontar.

El partido inició con un Junior dominando en campo rival y queriendo, a base de intensidad, no dejar respirar y sentir incómodo a Nacional, es decir, ahogarlos. Narváez y Celis, que marcaban la línea del doble pivote, se situaban por encima de la línea del Ecuador para ser ese primer choque para la salida del cuadro paisa con Arias-Cardona en los interiores, siendo Arias el administrados de los apoyos bajos, mientras Cardona con su construcción y clarificación desde tres cuartos.

Quiñones y Jossymar, activos por los costados, le dieron salida constante a Junior, además de ser acompañantes para Vladimir y los mismos Celis y Narváez al momento de hilvanar opciones y llegar con balón en posesión hasta campo rival. En defensa, Nacional se comportó rígidamente con Henríquez-Murillo como centrales y Mejía de pivote en ese típico, usualmente, 4-3-3 de Juan Carlos Osorio, dejando a un lado los extraños funcionamientos y cuantitativos módulos tácticos dentro de un mismo partido.

Nacional cargó su ataque en la primera parte sobre su carril derecho con Cardona y Guisao, es decir, por el izquierdo de Junior con Fawcett y un flojo, tácticamente al momento de apoyar defensivamente al lateral de su mismo costado, Quiñones.

Incluso, el mayor factor de ataque en los verdolagas no fue por esa vía, sino a través de la pelota parada de Edwin Cardona, que fue el más útil e incisivo de un Atlético Nacional que viene en baja ganando nada más un solo partido de los últimos cinco disputados (entre Liga y Copa Libertadores).

El mayor problema con el que contó Osorio fue no tener un ‘9' de área nato, contando con las ausencias de Jefferson Duque, Fernando Uribe y Juan Pablo Ángel. Le tocó contar con Luis Páez en ese lugar, que para él viene siendo más un extremo (en el lugar de Juan David Valencia, exactamente) que un hombre de área para fijar centrales, ganar por alto y ser determinante por su portento físico.

Para la segunda parte Junior siguió ganando los balones largos a las espaldas de los interiores de Nacional (Arias-Cardona) y siendo el rival un equipo muy largo en todo el centro del campo. Toloza y Quiñones desequilibrantes y un Atlético Nacional roto y desacoplado en la última línea -clave para su eliminación por la Copa Libertadores: fallos defensivos-.

Ni mucho menos, el único gol de Junior llegó a través de una pelota parada mal rechazada por los visitantes y que el cuadro tiburón ganó bien el rebote. Tesillo la ganó ante la salida de Armani y Toloza, que no deja de ser uno de los mejores de este equipo, la mandó a guardar para llevar tal ventaja importante pero no irremontable para el cotejo de vuelta en el Atanasio Girardot.

Junior continúa demostrando que, desde la llegada de Comeseña en detrimento del Zurdo López, ha mejorado notablemente en el ámbito defensivo y no dejar de ser un equipo, sobre todo, muy fuerte en esa faceta, herramienta que venía siendo duda en los últimos años. Asimismo, si las parejas centrales en Junior jamás aportaron total serenidad y confianza en los últimos años como Cambindo-Cuenú, Braynner-De Almeida y Vanegas-Amaya, por ejemplo, la dupla Correa-Tesillo es el punto más alto junto al resurgir de Luis Narváez, guardaespaldas de todos e inamovible en la posición de ‘5' por su temperamento, garra y carácter sumado a que ya conocer sus limitaciones técnicas y que ha ido mejorando poco a poco.

Para concluir, Atlético Nacional siguió dependiendo de Cardona, que sobre el final sintió el desgaste y que no se vio acompañado con los cambios de Valoy, Pérez y Tréllez, que entraron para liberarlo como enganche en un 4-4-2 rombo con el capitán Mejía de ‘5', Pérez-Valoy en los interiores y él por delante de ellos.

Mientras tanto, Junior acabó con cuatro delanteros (Aguirre, Balanta, Toloza y Arzuaga) sin ser delanteros natos todos.