Marzo 30, 2015

Daniel Tilger: “Yo sé que algún día volveré al Deportes Quindío, así sea de utilero”

Daniel Alberto Tilger estuvo nueve años en Colombia y a punta de goles se ganó el reconocimiento de todo un país. Llegó en 1991al Sporting de Barranquilla, cuando tenía 19 años, y pasó por otros siete clubes (Once Caldas -entonces llamado Once Philips-, Santa Fe, Quindío, Junior, América, Cali y Millonarios). Amado por muchos, criticado por otros, nadie le puede quitar el hecho de haber marcado más de 100 goles y abrirse un espacio en la historia de nuestro fútbol.

Sin embargo, el paso de Tilger por nuestro balompié no solo estuvo rodeado de goles sino también momentos polémicos. Tal vez el más recordado fue el que tuvo con Juan Carlos Henao, cuando vestía la camiseta de Millonarios, y le tocó los testículos.

"Uno a veces se pone a pensar por qué hace las cosas o cual fue el motivo que lo empujó a hacer algo de esa magnitud y que eso sea recordado por mucha gente. Yo no aconsejo hacer nunca algo así, en ese momento vivía muchas cosas extra-futbolísticas que por ahí me llevaron a hacer lo que hice", recuerda hoy el argentino, quien reflexiona sobre ese hecho: "en lo deportivo no me sirvió, me expulsaron y me sancionaron por varias fechas. Después uno pidió explicación por qué me expulsaban a mí y no a Juan Carlos, porque él me había agredido también. Pero después a la larga uno se pone a pensar y dice que aunque sea lo recuerdan por algo; así sea bueno o malo. Para mí no es de los mejores recuerdos, pero tampoco me lo saqué de la mente, porque a cada momento cuando veo las imágenes también uno se pone a pensar (risas) y dice: "uno sí estaba loco". Pero bueno, aconsejable no hacerlo nunca".

El goleador estuvo solo un año en el Deportes Quindío (1996) y con eso le bastó para ganarse el cariño de toda una hinchada y la de toda una ciudad. Casi 20 años después, los seguidores cuyabros le recuerdan como el último gran ídolo que pasó por esa institución y artífice de esa gran campaña en el año de 1997, en el que los de Armenia estuvieron cerca de pelear el título.

A sus 45 años, no niega su amor por el Deportes Quindío y por la gente de Armenia, con la que, según él, tiene una deuda muy grande y que espera algún día saldar.


Usted nació el 3 de agosto de 1970 en Ciudad Evita, Argentina. Cuéntenos un poco de su pueblo natal.

Nací en esa localidad del partido de la Matanza, ubicada en Buenos Aires. El barrio en el que viví se llama Villegas, allí pasé mi juventud y fueron mis inicios jugando al fútbol.


¿Cómo comenzó su historia con el fútbol?

Casi toda mi niñez y mi juventud, hasta los 16 años, jugué en el barrio. Tuve la oportunidad de estar con un equipo allí que se llamaba Juventus y era dirigido casualmente por Oswaldo Marcial Palavecino (legendario goleador de varios clubes del fútbol colombiano). Después nos fuimos a probar a Boca Juniors, donde quedamos cuatro chicos de los que estábamos en el equipo. Desde ahí comienza mi travesía en el fútbol porque desde muy joven no tuve la posibilidad de jugar en ligas, solo en los torneos barriales.


¿Cómo fue su proceso profesional en Argentina?

Yo empecé en Boca Juniors a los 16 años. A los 17, casi al año y medio de estar en el equipo, debuté en primera. Primero jugué en quinta división, luego entrené en tercera, pasé a la reserva y después en primera división. Tener esa oportunidad, a tan poca edad y en un equipo tan grande como Boca, fue muy significativo para mí.


¿Qué opinaba su familia de que usted se dedicara al fútbol, lo apoyaban?

En primera instancia uno sabe que los padres lo que quieren para uno es que estudie. Mi papá no estaba de acuerdo porque yo prácticamente estaba trabajando y había dejado el estudio a un lado. Después, cuando tuve la posibilidad y la suerte de estar en un equipo como Boca, el pensamiento de mi padre cambió. Mi mamá sí estuvo de acuerdo. Todos sabemos que para ellas uno es lindo y todo lo que haga está bien, siempre tuve su apoyo. De todos modos, cuando empecé a jugar, el apoyo de mi padre también fue incondicional.


¿Qué significó para usted el hecho de no haber podido continuar en Boca Juniors y llegar al fútbol colombiano?

Para mí el objetivo era debutar en primera división y lo conseguí. Jugué 16 partidos en la primera de Boca Juniors, incluyendo la Copa Libertadores. Pero la verdad el futuro uno no lo sabe y por suerte tuve una opción, la aproveché y doy gracias a Dios porque fue una decisión muy importante para mí.


Cuando usted llegó a Colombia, eran los tiempos de Pablo Escobar, momentos de violencia y narcotráfico. ¿Qué se le pasó por la cabeza cuando le dijeron que vendría al país? ¿Qué conocía?

En primera instancia estaba muy tranquilo porque tenía los consejos de Oswaldo Marcial Palavecino, quien había jugado mucho tiempo en Colombia y había vivido muchas cosas importantes. La verdad uno nada más pensaba en jugar, que salieran las cosas bien, y tuve la suerte, gracias a Dios, de que nunca pasó nada raro. Uno hacía las cosas de la mejor manera y tuve la fortuna de estar en varios equipos donde solo se pensaba en fútbol. Obviamente uno veía lo que estaba pasando socialmente, pero eso no lo incluía a uno, porque solo quería jugar y hacerlo de la mejor manera.


Estuvo nueve años en Colombia y jugó en ocho clubes diferentes. Si tuviera que elegir a uno de esos clubes. ¿Con cuál se quedaría y por qué?

(Risas) yo creo que a mis 45 años siempre voy a decir lo mismo, en todos los equipos donde he estado me han recibido de la mejor manera, he estado muy bien, he conseguido muchos compañeros y muchas alegrías, pero el Deportes Quindío para mí fue muy importante, tal vez no se logró el objetivo principal, pero sí se consiguió movilizar a mucha gente en una ciudad tan pequeña en 1997 y se tuvo mucho apoyo. Creo que ese cariño y apoyo de tantos años, que son fundamentales en la parte deportiva para uno, ni en esta vida ni en la otra voy a poder pagarlo.


¿Por qué se fue de Colombia y regresó al fútbol argentino?

En el momento tuve la opción. Yo me fui de Argentina a los 19 años y casi a los 30 regresé. Quería jugar en el fútbol argentino y demostrar todo lo que había aprendido en Colombia. No me equivoqué al haberme ido porque después en Argentina me fue muy bien, hice muchísimos goles, estuve en equipos importantes. Pero bueno también uno de los motivos, y lo dije en una entrevista, fue porque mi familia tenía un poco de temor por lo que estaba pasando en el país. Eran muchos años también por fuera y da la casualidad que a pocas cuadras donde vivía por aquella época había pasado un hecho lamentable, explotó un carro bomba, y bueno, en todo eso se basó la decisión para regresar. Por eso cuando a uno le preguntan siempre sale a la luz esto, pero en ningún momento uno dijo cosas, que no salieron del pensamiento y la boca mía. A mi Colombia me dio mucho, me sigue dando hasta el día de hoy. Después de tantos años volví al país, pude trabajar normalmente y mucha gente dice que por qué esto y por qué lo otro, pero yo sé el motivo por el cual volví a Argentina, que era jugar en este país, estar en equipos importantes y lo pude hacer.


Se supo que su anhelo era terminar su carrera deportiva en el Deportes Quindío, ¿qué significó para usted que esto no se haya podido dar?

Ya está, no son decisiones de uno sino de otras personas y que estarán en su pensamiento. Obviamente respeté lo que pasó, en cuanto a eso no dije nada, pero estoy tranquilo. Yo sé que algún día volveré al Deportes Quindío, así sea de utilero, y espero conseguir muchos triunfos. Así uno se acerca un poco más a esa deuda tan grande que tiene con tanta gente allá.


¿Cuáles han sido los mejores momentos de su carrera deportiva?

Los mejores momentos son cuando uno hace goles y cuando sale a un terreno de juego. Lo que viví con el Deportes Quindío ha sido magnifico en mi carrera y lo que viví con muchos equipos en Argentina también. La experiencia en el Sporting de Barranquilla, porque anoté mi primer gol como profesional. En el Once Caldas, porque fue el equipo donde después se decidió que yo me quedara en el país tantos años. En el Independiente Santa Fe donde realmente hice muchos goles y fui parte de una gran institución. En el América, porque es uno de los equipos más grandes. En el Cali, donde cumplí el sueño de jugar con ‘El Pibe' Valderrama. En el Junior donde marqué el gol 100 y donde hoy se habla que el último gran goleador del equipo soy yo. En Millonarios por haber estado en el equipo que tuvo 29 fechas sin perder y tener el privilegio de estar en un club tan grande. Fueron muchas cosas, pero si uno habla del mejor momento, siempre lo dije, para mí el del Quindío en el 97 fue único y realmente nunca se me va a borrar de la mente.


¿Cuáles han sido los más complicados?

Haber descendido aquí con Nueva Chicago, pero después otro, no sé, cosas que por ahí no quiero volver a recordar. Pero jugué 22 años y la verdad que disfruté mucho.


Tuvo la oportunidad de ser técnico del Durazno FC en Uruguay, ¿qué significó para usted esa experiencia? ¿Le gustaría hacer carrera como entrenador?

Tuve también la oportunidad de estar en Fortaleza, donde fui ayudante técnico. Es lo que uno quiere, después de haber estado tantos años en el fútbol y que se dé la posibilidad de dirigir, siempre es importante para uno. De todos modos, es de mucha responsabilidad, estoy en eso, iniciando esa carrera tan importante para mí de ser técnico. Entonces de a poco estoy aprendiendo muchas cosas, llenándome de fútbol, viendo partidos, viendo entrenamientos. Aquí estuve en los entrenamientos de River, Boca, Independiente y en Colombia en los de Santa Fe y Millonarios. Entonces uno va de a poco tratando de buscar ese camino para algún día poder dirigir y que las cosas salgan bien.


¿Qué le faltó hacer en el fútbol?

Yo creo que nada, tuve la suerte de estar en un campo de juego y ser profesional. En algunos momentos pude hacer las cosas bien, en otros no salieron de la mejor manera o como uno quería. He pasado por buenos y malos momentos, muchos dicen que salir campeón es importante, me ha tocado estar con Boca Juniors, salí campeón de la Supercopa en el año 90. Pero pelear el descenso también es importante y salvarte, porque me ha tocado descender y pero también salvarme. Son momentos del fútbol, son cosas que pasaron y que uno disfrutó.


¿De qué se arrepiente en su carrera deportiva?

Creo que no tengo ningún arrepentimiento. Por ahí de hechos particulares, como la imprudencia con Henao. En Argentina tuve un encontronazo con un árbitro que también me llevó a tener muchas fechas de expulsado. Pero después cosas así, que me arrepienta, no sé. Creo que no me arrepiento porque me parece que he hecho las cosas bien, de la mejor manera, hasta donde pude y eso me deja muy tranquilo.


¿Cuál fue el defensa más recio que enfrentó?

Fueron varios, enfrentar a ‘Coroncoro' Perea en el Medellín era bravísimo y siempre me costaba. También a Giovanni Cassiani. Aquí en Argentina a Sotomayor, al ‘Chino' Zandoná y a Jorge Bermúdez.


¿Con qué jugador/es se entendía mejor en la cancha?

En ese sentido cuando yo veía un jugador bueno en la cancha me acercaba a él. No me voy a olvidar de Marquinho, 'El Pibe' Valderrama, ‘Guigo' Mafla, Víctor Pacheco, Alfonso Cañón hijo, Arley Betancourth, Bernardo Redín que era un monstruo, lo tuve en tres equipos... Oscar Pareja, Jorge Bolaños, Yosvidas Fuentes en el Sporting. Después en Argentina estuve con unos muy importantes. Pero yo me acercaba siempre a ese que jugaba bien porque sabía que me tenían que dar la pelota y uno tenía que recibir, en ese sentido buscaba eso, y creo que la lista es larga.


¿Con qué jugador que no tuvo la oportunidad de jugar, le habría gustado hacerlo?

Me habría gustado jugar con Giovanni Hernández. En Argentina con Diego Maradona. Por ahí otro gran jugador en ese momento era Alexis García que estaba en Nacional, era un crack.


¿El arquero al que más goles le hizo?

(Risas)... y hubo varios, en Colombia recuerdo que a Oscar Córdoba fue uno de los arqueros al que más goles le hice y a la ‘Araña' Maciel en su momento. A José María Pazo también, aunque no tantos. En Argentina a ‘Nacho' González y a ‘Tito' Bonano.


¿Y uno al que no le pudo anotar?

Al único que le pude anotar como mucho uno o dos goles fue a René Higuita. Un monstruo desde uno lo mire, fue uno de los arqueros más importantes que me tocó enfrentar.


¿De todos los goles que anotó en su carrera cual es el que más recuerda?

El primero que le hice a José María Pazo fue muy importante porque significó un puntapié para mí en lo profesional. Recuerdo uno que marqué con el Deportes Quindío, el primero que le hice a Miguel Calero en esa tarde tan importante que le ganamos al Deportivo Cali en Armenia; también uno que le hice a River y otro que anoté contra Estudiantes. Pero el primero en mi carrera profesional es muy importante.


¿Qué significó para un hincha de River Plate debutar en el archirrival Boca Juniors?

Lo que pasa (risas)... es que uno es profesional, ya venía de estar casi dos años en inferiores, es algo muy particular y así y todo me tocó debutar con la camiseta de Boca. Pero bueno, como hincha de River uno a veces no lo entendía y mi familia y mis amigos me decían lo mismo, pero uno es profesional y tiene que estar dedicado a su carrera.


¿Colombia o Argentina?

Los dos. Nunca voy a juzgar si uno más o uno menos. Vuelvo y lo repito y no me voy a cansar de decirlo, Colombia me dio mucho, en lo profesional, en lo personal, para mi familia y mis hijos; actualmente, tengo muchos amigos y es el país que me vio crecer en lo futbolístico, en lo humano y para mí eso es mucho. Entonces es una pregunta que voy a decir 50 y 50 aunque no lo creas.


¿Qué opina de la actualidad del fútbol colombiano?

Me parece que está en un crecimiento muy importante. Creo que hemos -yo digo hemos porque me siento colombiano también- demostrado que se ha cambiado lo que era competir fuera del país. A nivel local demostramos que estamos a un nivel muy superior al de varios países en el sur, centro y norte de América. Me parece que Colombia ha crecido mucho y eso lo va demostrando. Los jugadores mismos han sabido evolucionar. Igual siempre falta un poco más porque en el fútbol todos los días hay algo nuevo, entonces me parece que la adaptación a eso, a las competencias internacionales, va a ir creciendo de a poco.


¿Qué opina del momento que vive el Deportes Quindío?

Es un momento duro, realmente a uno le duele porque se siente parte de una institución tan importante como el Quindío. De todos modos, haciendo fuerza como un hincha más, como una persona que realmente quiere que le vaya muy bien a un equipo que le ha dado mucho y con el cual se tiene una deuda muy grande, demasiado grande. Le duele a uno a veces en su momento. Pero es una institución y una ciudad que ha sabido crecer y evolucionar y ponerse de pie. Yo sé que en algún momento va volver a primera, de donde nunca se tuvo que haber ido y van a cambiar muchas cosas. La gente lo pide y ojalá que en algún momento se pueda dar.


¿Cómo fue su llegada a la televisión? ¿Cómo se dio esa oportunidad?

(Risas)... Yo digo que fue un milagro, pero bueno, a veces lo milagros se hacen. Fue una oportunidad de Win Sports. Ellos me abrieron la puerta a un mundo importante y gracias a Dios tuve la suerte de conocer mucha gente y de estar en ese mundo periodístico televisivo. Pude crecer mucho más en lo humano y profesional. Yo a Win Sports le debo demasiado, porque era estar todos los días ahí, sentirme como en mi casa, hablar de futbol con la gente y eso es maravilloso. Eso me lo dio el canal, entonces estoy muy agradecido con ellos, con Mauricio Correa que es la cabeza visible de todo. Para mi es y ha sido muy importante el paso por allí.


¿Por qué se da de nuevo su regreso a Argentina?

Porque tengo la posibilidad de empezar dirigir. Me han abierto la puerta, estoy en conversaciones y es uno de los sueños más importantes que tengo, empezar esta carrera de técnico. Yo creo que ya era hora de empezar, entonces por eso decidí volver. Ahora dentro de poco voy a firmar con un club que se llama Atlético Policial, que fue el último equipo donde jugué. Así que vamos a empezar con esta carrera tan importante para mí y espero que las cosas salgan bien.


¿Jugador, entrenador o presentador?

(Risas) jugador de fútbol. Ser jugador es único y esto no lo digo yo sino que lo dice mucha gente. Y lo digo para todos esos chicos que tienen sueños, que obviamente hay que cerrar los ojos y empezar a soñar. Pero ser jugador de fútbol es algo maravilloso. Salir a la cancha, así sea que la gente te aplauda o que te silbe, estar en un campo de juego para mi es maravilloso y ha sido maravilloso, entonces eso no lo voy a cambiar nunca, haber sido jugador de fútbol para mí fue único.